Frank Lampard: la leyenda viva blue.

Por Paola Cid.

La historia se escribe día a día. Un acción o un momento puede quedarse incrustada en el recuerdo de una persona, ya sea de manera negativa o positiva, pero será siempre recordada. Antes cabría establecer una gran diferencia entre las historias recientes o las antiguas, en muchos clubes abundan las segundas que suelen ser narradas por el típico aficionado veterano que trata de infundir a los aficionados más jóvenes los mayores los instantes de gloria del club de sus amores. Mientras tanto de las primeras, las que están labradas en un espacio de tiempo contemporáneo, abundan pocos casos pero en realidad cualquier aficionado blue puede tirar de Youtube para vislumbrar a la mejor generación de futbolistas de toda su historia.

Un elenco de estrellas que siempre ha mostrado una constancia y una competitividad en Europa nunca vista, que en su máximo momento de apogeo siempre le faltó aquel olor a la gloria continental aunque más tarde que temprano el tiempo recompensa tus esfuerzos. Las paradas de Petr Cech cuando todo parecía perdido, las anticipaciones a rajatabla de John Terry, las cabalgadas por el sector izquierdo de un Ashley Cole que se ganó al instante a Stamford Bridge o simplemente las definiciones de Didier Drogba con su potencia física son historia viva de una década gloriosa pero hay una figura que merece más halagos y que la temporada 2012-2013 le ha servido para firmar una leyenda absoluta con letras de oro: Frank Lampard.

Máximo goleador de la historia del Chelsea y un ídolo de masas en Stamford Bridge.

Máximo goleador de la historia del Chelsea y un ídolo de masas en Stamford Bridge.

No solo ha aumentado su currículum de títulos consiguiendo la Europa League en Amsterdam, le ha servido para entrar en la historia de las individualidades del Chelsea convirtiéndose en el máximo goleador de todos los tiempos del cuadro que disputa sus partidos sobre Stamford Bridge. Firmando una trayectoria impoluta como jugador blue, desde que decidiera abandonar Upton Park para que pelear por mayores aspiraciones. Frank no solo podrá presumir de en la mejor época del Chelsea aparecer en los títulos colectivos, su historia va más allá y se merecía un pedacito dedicado exclusivamente para él. Su renovación por una temporada más por el Chelsea, cuando todo parecía indicar que haría las maletas, es motivo de festejo para un hinchada que ve como el tiempo empieza a causar estragos sobre sus leyendas en activo.

Hablar de Frank Lampard es mencionar de manera indirecta a los futbolistas que corresponden al perfil de box to box. Frankie es uno de los mejores jugadores que ha producido Inglaterra en ese sentido, capaz de influir en campo propio como en las cercanías del área rival. Pese a no ser el mejor generador de robos lo suple con una solidez mental que lo convierte en un obstáculo complejo de superar a sus rivales, las mejores cualidades de Lampard en la actualidad relucen con balón pero cuando su físico se lo permitía era un futbolista correoso de deshacerse de él y con capacidad de sacrificio sin balón que lo convertía en una de las estructuras bases donde el Chelsea edificó uno de los equipos que mejor transitaba con el que según él, ha sido su mejor técnico en toda su carrera profesional.

Sin embargo el punto fuerte y por lo que será siempre recordado es por ese punto de determinación que posee en momentos trascendentales. Lamps nació aliado de la precisión y sus botas lo reflejan en cada partido, un disparo suyo se ha convertido en una de las imágenes más habituales de todas las cabeceras de la Premier League. Contagia ese aura a sus compañeros de: ‘pass me the ball and all it’s gonna be alright’. Su constancia temporada tras temporada, lo avalan las estadísticas siendo de los pocos centrocampistas que llevan más de 10 temporadas superando las diez dianas, en un colectivo que aspira a luchar por todos los títulos que hay en el horizonte siempre es necesario un futbolista que con sus llegadas desde atrás consiga establecer un balance para su equipo en el marcador. No todo son goles porque Lampard también ha sido un buen cerebro en los últimos metros, tiene esa capacidad de vislumbrar pases donde nadie los ve.

Ahora pese a tener 34 primaveras, ha sabido interpretar su nuevo rol y dejar paso a la nueva camada de jóvenes que deben liderar el día de mañana al Chelsea. Sin dejar de hacer sus aportaciones y ganarse en determinados partidos una titularidad que le corresponde por una grandeza labrada a base de sudor y esfuerzo. Es un ejemplo modélico a la hora de asumir que poco a poco debe ir entrando nueva savia en el equipo y nunca ha dejado de aparecer en momentos clave. Pese a las aparatosos contrataciones de Hazard, Oscar o Fernando Torres pagadas a golpe de talonario por el magnate ruso Roman Abramóvich la vieja guardia siempre ha aparecido en momentos de dificultad, Villa Park da fa de ello y además vio en primera persona como con su doblete el ‘8’ blue entraba en los libros de historia por su cuenta propia. El tiempo pasa y pasa, pero parece que en Stamford Bridge aún se acogen a un último misil de Frankie para respirar con tranquilidad.

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Hasta hace apenas un año le faltaba sentirse el rey de Europa. Para completar su ciclo de títulos importantes con el Chelsea, en Amsterdam demostró que con su gran grado de experiencia aún quería otro título más y se sacó un disparo épico, demostrando los motivos de su apodo SuperFrankie, que obligó a la aficionados del Benfica a encoger su corazón, aunque el último golpe lo diera Ivanovic para que el cuadro blue saliera victorioso en el último instante. Redondea dos años donde lo que más se le resistía, que eran los títulos europeos, los ha conseguido añadir a su palmares y a las vitrinas de Stamford Bridge.

Habrán 365 días más para Lampard dentro de la plantilla del Chelsea, para encauzar un final aún más apoteósico; la alegría puede ser doble si se confirman, los rumores de que el hombre que explotó sus cualidades y definitivamente supo exprimir todo su potencial regresa a la que fue su casa y donde le otorgó al cuadro blue un carácter ganador necesario para construir toda esta avalancha de títulos. El deseo se puede transformar en realidad, y quizás dentro de unas semanas esta imagen deje de ser un recuerdo del pasado para convertirse en algo tangible en la actualidad. Podrían ser los últimos meses o años de actividad de Lampard de la manera más idílica posible, para poner un punto y final con el hombre que originó todo.