West Bromwich Albion: el bloque revelación.

Por Paco López.

La última etapa de Kenny Dalglish en el banquillo del Liverpool nos dejó entre poco y nada bueno, se terminó por descomponer a un equipo que había sido importante en Europa pero que se enfrentaba a una reconstrucción que King Kenny ni empezó ni aceptó. En ese período Steve Clarke suponía una de las cabezas visibles de la dirección técnica, su papel era muy valorado por el técnico escocés pero su trabajo no le aseguró la continuidad en Anfield. De todas formas, a la vuelta de la esquina, Steve Clarke encontró una oferta más suculenta que seguir en el ostracismo del cuerpo técnico del banquillo de Anfield. El West Bromwich Albion vio en él al técnico idóneo, su primera oportunidad como cabeza visible más allá de una breve etapa como interino en Newcastle.

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Steve Clark ha triunfado en su primera temporada como capataz de un proyecto.

 The Hawthrons suponía un reto exigente, la temporada anterior se había conseguido una gran clasificación en la competición liguera pero Steve Clarke no se arrugó. A toro pasado podemos afirmar que fue un acierto sin igual para la entidad confiar en él, en su primer año ha marcado un nuevo record de puntos conseguidos en la etapa Premier y ha dejado tardes muy felices para los aficionados albion. El reto es exigente pero la plantilla cuenta desde el primer día con mimbres interesantes; Shane Long, Jonas Olsson, Ben Foster, Youssuf Mulumbu y Gareth MAuley, entre otros, recibían con los brazos abiertos a Claudio Yacob y Romelu Lukaku como piezas más importantes de la nueva etapa.

La revelación de esta edición de la Premier League es un conjunto que ha dado las mayores exhibiciones de posicionamiento táctico de esta campaña, un adoctrinamiento de orden defensivo y unidad en todos los movimientos que se asemeja mucho a la descripción que se daba de lo que ha pretendido realizar Steve Clarke en los conjuntos donde ha formado parte del staff técnico, esta asimilación de los conceptos que se proponían en apenas unos meses de trabajo supone la explicación más lógica para el rendimiento de este conjunto.

Paco ARticulo

Las piezas claves del proyecto y que han permitido construir la realidad del West Bromwich Albion han sido jugadores de claro corte defensivo como Gareth McAuley y Claudio Yacob. En primer lugar McAuley se ha eregido como un central solvente y seguro, con un don para hacer que los balones colgados acaben en su cabeza y que sabe suplir su lentitud con colocación, es decir, como el conjunto en sí, moverse como un bloque y saber dónde posicionarse ha supuesto el mayor impulso competitivo para un equipo al que era igual de difícil verle torcer el brazo frente a los equipos de zona baja que contra los de zona alta. La segunda pieza es una de las irrupciones de la temporada en el puesto de mediocentro, junto a Morgan Schneiderlin, el argentino Claudio Yacob es el metrónomo, con facilidad para contagiar fluidez a su equipo en zona de medios y de organizar a sus compañeros cuando no controlan el balón. La complementariedad de Yacob y Mulumbu consiguió hacer del carril interior del WBA una fortaleza inexpugnable de cara a rivales que renunciaran a bandas.

 Apartado especial necesitan sus delanteros: Shane Long y Romelu Lukaku. El global de la temporada ubica a Romelu Lukaku como lo que le teníamos ya, un jugador de gran futuro pero que en el presente ya marca –y no sólo diferencias-, pero que no quita mérito al año de Shane Long. En primer lugar, el belga se ha mostrado como la efectividad pura y dura, la facilidad para aprovechar las ventajas que genera un equipo más cómodo en campo propio que rival , razón más que lógica para entender una titularidad del belga que acabó siendo indiscutible. Por su parte Long resultó ser capaz de interiorizar mejor los conceptos defensivos con mayor capacidad de sumar en campo propio. En resumen, en cada línea alternativas y jugadores que sabían que tenían que hacer para que el bloque no se fracturase.

La incógnita del futuro nace del gran año de Lukaku y del grado de dependencia que ha desarrollado el equipo hacia el jugador que regresará a la disciplina del Chelsea en verano. Steve Clarke necesita buscar en el mercado una opción que pueda paliar el vacío que deja el belga además de algún refuerzo necesario si se desea asentarse en la tranquilidad de la tabla. Lo que sí que es seguro, es que nadie puede quitarle ya a Steve Clarke esta temporada que le ha servido para catalogar al WBA como una de las revelaciones de la temporada.

Los XI protagonistas de la temporada

La temporada 2012-2013 de la máxima división del fútbol inglés ya forma de manera oficial parte del pasado. Ha sido una campaña interesante donde hasta la última jornada no estaba decidida la última plaza para acceder a la Uefa Champions League, donde el Wigan intentó una vez más zafarse del destino por evitar descender pero esta vez sin suerte y la última ocasión en la que Sir Alex Ferguson se pondrá su corona de campeón tras su dorada retirada como el inventor de la liga más mediática del panorama futbolístico.

La Premier League se va someter a un proceso de renovación desde los banquillos de equipos punteros y también deja entrever cosas sobre su futuro: la gran explosión de Benteke a las órdenes de Lambert, la evolución de Gareth Bale en un proyecto que quiere crecer de la mano de André Villas-Boas, un verano que se plantea interesante desde el punto de vista económico para el Arsenal tras lograr por décimo sexta vez alcanzar la Champions League desde que Arsène Wenger se hiciera al cargo del cuadro gunner o como será la segunda temporada de Brendan Rodgers en uno de los estadios más exigentes y que más sed de títulos tiene como es Anfield. La Premier League no se para y intentará superar su pasado más reciente, por muy complicado que sea en los retos es donde una entidad debe crecer.

Por estos motivos tratamos Francisco López y yo, de resumiros lo qué ha sido esta temporada llena de emociones que ha dejado auténticas sorpresas, alguna que otra decepción mayúscula y la consolidación de varios futbolistas a un nivel de élite. Nuestra tarea ha sido sintetizar toda la temporada y también otear un poco el horizonte para saber hacía donde va a girar la Premier League en la próxima temporada.

Lo primero es señalar los once futbolistas más regulares y que creemos que mayor impacto han tenido en la clasificación de su equipo, presentando el que nosotros creemos que es el XI ideal del torneo liguero inglés. Los que han sido absolutos protagonistas y nos han deleitado cada fin de semana, siendo un motivo principal para seguir a sus equipos con más ímpetu.

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Asmir Begovic: Ha sido un buen año para los porteros en la Premier League, la competencia ha sido dura y es una posición en la que puede haber muchas diferencias pero la primera vuelta del meta bosnio del Stoke es incontestable. Fortaleza en el juego aéreo, no da una segunda opción ante un balón colgado, buena colocación bajo palos y muy ágil pese a su gran envergadura, además ese puntito suicida para las salidas que le hace fuerte en el mano a mano. Por todo esto que comentamos es sabido que un equipo Top 4 le espera, de hecho en el Britannia ya han fichado al sucesor.

Leighton Baines: Mirando su particular look parece que viajamos a los años 70, lejos de ello Baines se ha consolidado como uno de los activos competitivos más importantes del Everton de David Moyes y todo parece indicar que su salida de Goodison Park es inminente. Uno de los aspectos más a destacar es su alta capacidad de concentración y sacrificio que le convierte en uno de los favoritos de la afición toffee, pero ante todo lo que destaca es su precisión en su bota izquierda para centrar y su habilidad de llegar desde atrás para sorprender al rival, junto con Pienaar ha formado una de las duplas más temibles de defender y además de ser el único jugador de campo que disputado todos los minutos. Su posible salida, dejará la banda izquierda del Everton huérfana.

Jan Vertonghen: Rechazó al Arsenal para conseguir plaza de Champions y fue junto a Bale el mejor argumento de su equipo, aunque con eso no valió. Pluriempleado por naturaleza ha rendido cuando tenía que dar profundidad partiendo de banda, cortar y cerrar su portería en defensa y, sobre todo, dando clarividencia en la salida de balón con sus potentes arrancadas cuando este irregular Tottenham se desconectaba de los partidos. Uno de las mejores operaciones del verano pasado y una de las razones para que en White Hart Lane piense que el próximo año sí.

Winston Reid: El jugador que menos podríamos esperar en este once, su cartel en la liga todavía merece ser más grande pero cualquiera en Upton Park se ha dado cuenta de quien manda en la zaga del rocoso conjunto. Sin ser excelso jugador con el balón en los pies es difícil verle tomar la opción errónea. Este central neozelandés es agresividad pura al corte y la anticipación, con una fortaleza que le permite chocar con cualquier delantero ha sido el mejor jugador de la temporada del West Ham a nuestro juicio. La mejor cualidad de todas las que posee es un dominio apabullante del juego aéreo, en cierto modo es una reproducción de lo que es el West Ham en su líder defensivo.

César Azpilicueta: De tener un claro rol marginal con Roberto Di Matteo a disputar finales con Rafa Benítez. La llegada del técnico madrileño ha dejado avances positivos pero Azpilicueta se ha convertido en uno de sus hombres de confianza con todos los motivos del mundo. Activó la salida lateral blue por la inaptitud de su doble pivote y facilitó el juego a sus compañeros. Encaja de manera perfecta con la indiosincrasia del fútbol británico, aguerrido y muy combativo para pelear hasta el último balón al final y precisión en sus centros para abastecer a sus compañeros. Su crecimiento es indudable hasta tal punto que la titularidad con España le está llamando. Llegó como un fichaje poco mediático y se ha ganado el derecho a ser titular en Stamford Bridge.

Michael Carrick: El timón del equipo campeón. Los focos de Old Trafford no se los ha llevado él, pero sin sus actuaciones el Teatro de los Sueños se habría quedado a oscuras. Superdotado para dar salida fácil sin demasiados apoyos, su facilidad para batir las primeras líneas de presión rival ha sido vital para asentar a su equipo en los terrenos de las islas. Michael Carrick ha sido el pilar del campeonato, el único jugador que se ha mantenido regular en las 38 jornadas.

Juan Mata: Una temporada en la que se preveía que pasaría a tener un efecto menor, tras las aparatosas contrataciones de Oscar & Eden Hazard, el futbolista español ha demostrado todo lo contrario convirtiéndose en una de las mejores herencias que ha dejado André Villas-Boas en su paso por Stamford Bridge. Bajar a la base de la jugada del Chelsea se ha convertido en una costumbre para aportar claridad y siempre que interviene en una jugada la acaba mejorando. Su importancia táctica queda avalada con sus impresionantes estadísticas a lo largo de la temporada, quizá en un futuro las llaves de Stamford Bridge no sean suyas por eso ahora mismo merece un loable reconocimiento.

Frank Lampard: Máximo goleador de la historia del Chelsea y una de las leyendas vivas de la Premier League. El ‘8’ ha sabido adaptarse a su nuevo rol en la plantilla y sumar en un proyecto que estaba en clara transición. Su determinación sobre el campo es un valor incuantificable y que en muchas ocasiones ha rescatado a su equipo de sacar resultados poco favorables. Pese a las grandes inversiones que realiza el cuadro de Stamford Bridge cada verano, la vieja guardia siempre aparece en momentos críticos y Lampard es el máximo exponente de ello.

Gareth Bale: El futbolista más mejorado en la presente edición de la Premier League con plena diferencia. La llegada de Villas-Boas como técnico del Tottenham es el principal causa de su estratosférica temporada, centralizando su posición y diseñando un estilo de juego que optimiza todas sus capacidades la bala galesa ha dado un paso al frente. Rápido, hábil y con una capacidades físicas prodigiosas ha hecho repetir el ‘Bale scores again‘ en una infinidad de ocasiones, siendo el principal valedor y el mayor obstáculo del Arsenal para lograr su clasificación en la presente temporada. La joya de la corona de White Hart Lane.

Robin Van Persie: Su carrera pedía títulos y él sabía cuál era el mejor destino para conseguir dar cierta alegría a su desértico palmarés. RvP ha supuesto el plus definidor a un equipo que no necesita dominar para matar. El delantero holandés ha encontrado en Welbeck el complemento para sus caídas a banda y en Rooney el pasador ideal para aprovechar su inteligencia en los movimientos y su puntería con el rifle que tiene como pierna izquierda. En su primer año ha sido el máximo goleador de la competición, el que más ha aprovechado cualquier concesión rival para apabullar y conseguir el título.

Luis Suárez: El corazón de Anfield. Para bien y para mal ha sido uno de los futbolistas que una mayor dependencia ha tenido sobre su equipo. Jugando tanto de ‘9’ como por detrás de Daniel Sturridge se ha hinchado a generar situaciones ventajosas para sus compañeros y a definir en multitud de ocasiones. Su constante movilidad lo convierte en un futbolista vital en estilo de passing game que quiere instaurar Rodgers en el conjunto red y su agresividad de cara a portería en el cómplice perfecto para Coutinho o el ya nombrado Sturridge. Su único gran inconveniente son sus desbarajustes mentales que ponen un punto negro sobre una temporada maravillosa para él.

Las XI decepciones de la Premier League

Llegamos a la cara amarga y que peor sabor de boca deja al adepto de la Premier League: las decepciones. Aquellos futbolistas de los que se esperaba un alto nivel, que han representado un desembolso económico fuerte para sus respectivos equipos y no han dado el nivel esperado o bien aquellos jugadores que tienen talento para más pero no han sabido sacar toques de calidad de manera regular y por lo tanto han firmado una temporada deprimente para el nivel que se les presupone al cambiar un club mayor por otro de menor exigencia. Existen diversos casos pero todos repiten una característica común: han dado un nivel insuficiente para que sus equipos lograran los objetivos pactados allá por el mes de Agosto.

No vamos a señalarlos como principales culpables por el pobre bagaje de sus equipos, eso sería incorrecto pero si se les puede mencionar como futbolistas que si hubieran dado el nivel requerido o esperado sus equipos podrían haber certificado una temporada mejor más acorde a lo que se esperaba en la realidad.

El lugar donde no querría estar ningún futbolista de la Premier League tiene dueños y nombres propios.
XI decepcion

Robert Green: Una de las apuestas fuertes del QPR que se vio relegado tras la llegada de Julio César. Es una mezcla de decepción por parte del equipo que le firma y, sobre todo, porque cuando jugó siguió como el portero que tiene Youtube lleno a base de errores garrafales. Evidentemente no es así, es buen portero, pero su año se ha empeñado en demostrar lo contrario y en dejar claro que nunca presentó competencia seria a Julio César.

Adrian Mariappa:  Se esperaba de él una auténtica referencia en la defensa de un Reading que luchaba por mantener una plaza en la máxima división del fútbol inglés. Todas las carencias que ocultaba antaño han salido relucir durante la presente temporada, una salida balón poco estética y sin ser un central contundente por alto. Ha medida que su titularidad se repetía las opciones de permanencia se acaban para el Reading, no ha sido el culpable pero el alto precio pagado por él para un club que no es potente económicamente han sido definitivas para llamarle como una de las mayores decepciones de la presente temporada.

John O’Shea:  A un jugador que ha disputado Champions League y torneos de máximo nivel de la mano Alex Ferguson, cuando abandona un proyecto de élite para irse a otro que quiere aspirar a mejorar se le debe exigir lo mejor. O’Shea no demostrado constancia alguna y un liderazgo necesario para un equipo incipiente, que cuenta con uno de los sponsors que deja una buena cifra en las arcas de los Black Cats, se le puede llamar como un fracaso. No ha sido capaz de transmitir esa veteranía y experiencia a un equipo que tiene potencial para más que luchar por salvarse del descenso en las últimas jornadas de la Premier League.

José Bosingwa: O cómo pasar de Champions a Championship con total merecimiento. Salario de grande, tanto como su cara, para cobrar casi 100.000 euros por semana y evidenciar falta de ritmo y de concentración constante atrás y falta de ganas para enseñar las buenas capacidades a nivel ofensivo que en Portugal fue capaz de mostrar. Es el mejor ejemplo para comprender que fue el QPR: derroche de dinero, escasez de esfuerzo y conformismo.

Samir Nasri: El paradigma de futbolista que sabes que tiene talento y unas condiciones innatas para triunfar pero que su irregularidad te condena a odiarlo. Sin balón es un obstáculo ligero y fácil de superar, convirtiendo el sector que ocupe en el resquicio de entrada para el rival. Sus pinceladas de calidad son deliciosas pero sigue sin encontrar el término y el tiempo cada vez pasa más para un Nasri que abandonó el Emirates por títulos y fama, aunque muchos aficionados citizens le tengan en el punto de mira y como principal culpable por el despido de Roberto Mancini de la entidad skyblue. Expectativas altas y rendimiento inconsistente, sigue sin dar el paso definitivo. Todo le da igual.

Vurnon Anita: A Vurnon Anita se le ha presentado un contexto complicado, la baja de Cabaye por lesiones le obligó a llevar la manija. Obligar a Anita a ser el director de juego es injusto pero el holandés tampoco ha sido capaz de rendir como escudero ni con tendencia a la banda izquierda, una de las apuestas fuertes (costó 8 millones de euros) es uno de los reflejos de la decepción generalizada que nos ha dejado el Newcastle.

Esteban Granero: Le prometieron el oro y el moro con su aterrizaje sobre Loftus Road con un proyecto que aspiraba a entrar en Europa e incluso con disputar el título con los Arsenal, City, Chelsea y United. El estilo de juego inglés tampoco nos hacía ser todos los optimistas con su ingreso en la Premier League y desde la llegada de Harry Redknapp su rol ha pasado a ser casi testimonial y sin importancia dentro de la pizarra táctica del QPR. La efervescencia de su fichaje ha desaparecido y aunque la ciudad de Londres le venga como anillo al dedo culturalmente hablando deberá de plantearse su futuro con el consumado descenso a la Championship.

Joe Allen: El terrateniente de Rodgers en su tarea de llevar el estilo de juego del Swansea a Anfield ha naufragado sin Leon Britton a su lado. Los 15 millones de libras que costó son otro caso más de cómo en Liverpool se ha pagado de más por jugadores que no han tenido un rendimiento continuado en Premier League. Sus apáticas actuaciones acabaron por colmar la paciencia de su principal valedor y el banquillo de Anfield ya se ha acostumbrado a él.

Scott Sinclair: Uno de los fichajes incomprensibles y que ha terminado como se esperaba: siendo un fiasco. Cuando un jugador joven antepone los intereses económicos a los deportivos, abandonar un estanque pequeño para irse a un gran acuario suele suceder cosas como estas. No brilla tanto como se esperaba y ha tenido un rol marginal dentro de la estructura del City, solo ha salido desde la titularidad en 2 ocasiones y saliendo desde el banquillo en 9. Nefasta operación tanto para Scott como para el cuadro de Manchester.

Emmanuel Adebayor: Uno de los fichajes estivales que más se hizo de esperar para los aficionados del Tottenham y que más ha decepcionado. No solo por unas cifras, un tanto rácanas de cara porterías lo que más se le puede echar en cara es que Villas-Boas diseñó un esquema donde sus facultades brillarían más que sus defectos. Su función era habilitar las transiciones de los spurs y tampoco se ha mostrado eficaz en ello, si además le sumamos sus pobres cifras con 5 dianas únicamente y su fallo en la tanda de penaltis contra el Basilea redondean una temporada para el olvido, donde Jermain Defoe le ha ganado la titularidad con todo merecimiento.

Darren Bent: El mayor perjudicado por la gran explosión de Benteke. Fue una de las inversiones fuertes realizadas por el Aston Villa para ilusionar a una afición que veía como sus mejores jugadores se iban a otras plazas para pelear por títulos y como la nueva horneada de jóvenes no daba el paso definitivo por una mala gestión de McLeish. No ha gozado de la confianza de Lambert y cada vez deja más patente su cabreo por las escasas ocasiones, cambia la situación o se irá de Villa Park. Si le sumamos su repertorio de lesiones y que ya hace tiempo de su traspaso del Sunderland a los villanos, ha sido una operación que ha arrojado pérdidas tanto económicas como deportivas para el conjunto dirigido por Paul Lambert.

Las XI sorpresas de la Premier League

Empezaremos por lo sencillo y lo más dulce de rescatar en nuestro breve repaso a lo qué ha sido la edición 2012-2013 de la Premier League. Nos ha quedado una sección un tanto abstracto, al principio abogamos porque lo ocuparían los mejores rookies o debutantes de la competición.

Luego, pensando más en frío pensamos también en premiar a aquellos futbolistas que no juegan en equipos mainstream para acercarlos al aficionado que no sigue el día a día de la máxima competición de fútbol inglés por darle mayor diversidad y dejar patente que ni Arsenal, Chelsea, Manchester United, Manchester City o Tottenham deben de ocupar todo el grueso de contenidos del blog.

Nos hemos quedado con aquellos futbolistas que particularmente han tenido un año bueno y que han sido claves en determinados tramos de la temporada para que sus equipos pudieran soñar por más objetivos que los marcados inicialmente. No son jugadores conocidos a gran escala y la idea es extenderlos, para darlos a conocer de manera más global por el panorama futbolístico.

XI revelacion

Brad Guzan: El meta estadounidense llegó a Villa Park sin hacer ruido y tras soportar largos meses de ostracismo se ha acabado imponiendo de forma rotunda. Con una influencia directa en la salvación de su equipo tanto o más que Benteke. Reflejos puros y duros, este hombre ha resultado ser el menos esperado de todos los porteros que han rendido a gran nivel. Con alguna dificultad para blocar pero sin complicarse nunca, Brad Guzan ha demostrado ser un portero muy completo, tanto como sorpresiva su irrupción.

Luke Shaw: Sí, la cantera del Southampton es muy productiva y sí, ya sabíamos que Shaw era una apuesta de futuro clara y en firme pero jamás nos pudimos imaginar que el 2013 ya le colocaría en la élite. Ofensivamente más capaz pero sin desentonar atrás destaca en especial por su fortaleza mental y autoconvicción de sus posibilidades es de esos jugadores que transmite seguridad. Características envidiables y más para hablar de un adolescente que da y dará que hablar.

Ashley Williams: Uno de los codiciados para el próximo verano. Jerarquía, físico, colocación y una inusitada capacidad técnica con el balón en los pies, decisivo para el Swansea de Laudrup como ya lo fue para el de Rodgers pero siendo revelación por haber tenido esa capacidad de aprender a no alocarse en el fútbol de toque y ser más práctico de cara al corte y, en especial, medir las salidas. Una madurez que debe ir a más y veremos si no es fuera del Liberty Stadium.

Winston Reid: Hemos hablado de este jugador como uno de los mejores centrales de la temporada. Sus características ya las hemos analizado pero no hay que olvidar que nadie podía pensar que el salto a la máxima categoría le reforzaría en su contundencia y jerarquía de cara a enfrentarse a algunos de los mejores atacantes del mundo.

Geoff Cameron: En primer lugar es una sorpresa una adaptación así de la MLS a la Premier League pero es que jornada a jornada ha demostrado aprender aspectos defensivos en una posición de lateral derecho que era nueva para él. Con criterio para combinar, buena zancada a la carrera y un óptimo cabeceador el lateral ex-Houston no sólo ha conseguido asentarse en un XI en el que nadie le esperaba y en un puesto que ni él mismo podía conocer a su llegada.

Morgan Schneiderlin: Hay que ser justos, esta revelación va con trampa. Nigel Adkins ya sacó lo mejor de lo mejor del centrocampista francés en Championship, la sorpresa ha sido conocer que el pivote del Southampton tiene carácter y liderazgo hasta en las plazas más difíciles. Una máquina para robar y bloquear al rival, un inusual dominio para ir al suelo y tacklear con extrema facilidad. Si a todo esto le sumamos inteligencia para llegar y buen remate de cabeza sólo nos falta verle controlar mejor el tempo de los partidos con el balón para hablar de él como un grande.

Leon Osman: Uno de los hombres de plena confianza de David Moyes y más importantes dentro del esquema del técnico escocés. A sus 32 años, se podría decir que su momento de fama le ha llegado tarde pero esta temporada ha aportado una cualidad intangible de brega, robo y ante todo finalización llegando desde atrás. Es uno de los futbolistas toffees que más busca la portería y obtiene su correspondiente premio, no acapara tantas portadas como Fellaini o Baines pero es uno de los sostenes básicos para que el Everton pueda disputar la próxima temporada la Europa League.

Jonathan De Guzmán: Una contratación más bien efectuada por parte del Swansea y Michael Laudrup. Su polivalencia le ha convertido en uno de los futbolistas más multiusos de toda la Premier League, capacitado para jugar de ‘5’ o como interior más liberado es un jugador que destaca por su concentración que le ayuda a ocultar sus carencias a la hora de meter la pierna para gestar el robo. Lo que principalmente le convierte en un jugador imprescindible dentro del esquema del equipo galés, es su llegada desde atrás y por las que suele convertir alguna que otra ocasión en gol. En un equipo donde, a veces, se abusa en tener posesiones estériles, De Guzmán da ese contrapunto necesario y esa dosis de verticalismo necesaria para soprender a las pizarras del rival.

Michu: Una de las gangas de la Premier League y que en relación rendimiento-precio ha cuajado un magistral campeonato. Su tipología de juego y de buscar armar el disparo casi siempre en un equipo de passing game le beneficia, pero no obstante siempre ha sido un imán de cara al gol y sus 18 dianas son un buen aval para mantener al Swansea en la máxima división del fútbol inglés. Con capacidad de sacrificio y conoce sus virtudes y defectos a la perfección, no es el futbolista de tus sueños pero su solvencia lo convierten en uno de los caramelos de la presente edición cuyo valor ha aumentado de manera progresiva hasta límites insospechados. Tanto jugando como ‘9’ y como mediapunta ha demostrado que la Premier League le viene como anillo al dedo.

Christian Benteke: El jugador más revitalizante que tiene la Premier League y que mayor expectación ha causado en su primera temporada. Apuesta personal de Lambert que le fue ganando el puesto a un consumado Darren Bent, su crecimiento ha sido tal que el Aston Villa se ha basado en él y en su eficacia por arriba para moldear un estilo de juego que permite sacar lo mejor de Weimann & Agbonlahor atacando mediante transiciones eficaces. Si había más dudas entorno a él, se encargó de cerrarlas apareciendo frente al Sunderland en uno de los partidos más importantes para los villanos ahora toca retenerlo y edificar entorno a su figura, que ya es uno de los nombres más fetiches para todos los espectadores del fútbol de las islas.

Anthony Pilkington: Los canaries han ido perdiendo su efervescencia original para acabar en tierra de nadie, pero merece la pena hablar de un proyecto que con sus limitaciones económicas está logrando conservar la categoría con jornadas de antelación. En los meses donde su hinchada soñaba con poder entrar en Europa fueron ligadas a los mejores partidos de Pilkington, un futbolista rápido y voraz a los espacios que le encanta desafiar a sus rivales. Aguarda sus carencias a la hora de jugar en posicional pero es el socio ideal para un Gran Holt que espera sus centros como agua de Mayo para evitar hacer sufrir a los aficionados que acuden a Carrow Road. Broche de oro con su debut como internacional en la República de Irlanda.

Las armas del débil

En la historia reciente del Wigan no podemos hablar de grandes plantillas, pero paradójicamente, esta temporada tiene los hombres más capacitados de la etapa Roberto Martínez. Siendo sincero, la elección de los tres jugadores más importantes ha sido bastante sencilla, los jugadores del ataque latic se merecen mención aparte, los metros finales del Wigan sacan rentabilidad a un equipo al que se le escapan los partidos por una defensa que roza lo indigno.

Soccer - FA Cup - Semi Final - Millwall v Wigan Athletic - Wembley Stadium

El contexto exige lo mejor de todos los hombre del conjunto dirigido por el técnico español si desean tener alguna oportunidad; los Koné, Maloney y McManaman necesitan de una defensa férrea y de un centro del campo que sea capaz de estabilizar el ataque latic en posiciones muy adelantadas haciendo que Koné no tenga que desubicarse de los metros finales para recibir.
La temporada ha estado llena de altibajos, el heroico año en la FA Cup contrasta con una Premier en la que se han dejado los deberes para las últimas fechas. Las dudas en la portería, la plaga de lesiones en los puestos peor cubiertos y un centro del campo que no ha sabido dar ese plus recuperador que tanto necesitan los zagueros han sido las mayores complicaciones en un año que aún así puede escribir las páginas más doradas de la historia del club.

Pese a las soberbias actuaciones de Jordi Gómez reconvertido con mayor responsabilidad creativa desde la base y de Beausejour haciendo de la banda izquierda la banda por donde más y mejor profundiza el Wigan, los tres jugadores más determinantes del conjunto de Bob Martínez son un delantero cuya labor va más allá del gol, la pausa donde todo se acelera y una de las irrupciones del 2013 en el fútbol inglés.

Arouna Koné: la inteligencia dentro y fuera del área

Para comprender la magnitud del impacto del delantero marfileño hay que dar un dato: está a un gol de igualar el mejor registro goleador de un jugador del Wigan en Premier League (a falta de dos partidos ha anotado 11 tantos, el récord lo posee Henri Cámara con 12 en 2008-2009).  

La esperanza latic

La esperanza latic

Anotar más de una decena de goles con un equipo que siempre te pide un esfuerzo extra para dar continuidad al juego se convierte en una proeza al alcance de muy pocos. Koné ante todo es un gran jugador, pocos saben sacar provecho de recepciones de espaldas a portería de la misma forma que el ex del Levante. La labor del ‘2’ se hace incomiable para su equipo, además del poderío físico en zonas de remate, su capacidad para medir sus apoyos a la medular y descargar el juego hacia las bandas facilita las lentas y pesadas transiciones de un equipo que se muestra reacio a correr.
Koné se ha mostrado como el socio complementario para Maloney, ha asumido su rol de brega constante. Capaz de colgarse los centrales rivales a la espalda, los espacios que genera en la frontal están diseñados para las conducciones diagonales del escocés. Por si fuera poco, la capacidad para chocar con los defensas dentro del área rival le permiten crearse siempre el espacio necesario para el remate. Si a su inteligencia en el apoyo y a su capacidad para encontrar posiciones de remate hay que sumar una visión de juego diferencial en la zona baja de Premier, capaz de encontrar las acometidas de Maloney y Jordi Gómez le han permitido acaparar 7 asistencias de gol. 
Arouna Koné en la 12/13: 13 goles (2 en FA Cup) y 7 asistencias (2 en FA Cup)

Shaun Maloney: el director de la orquesta latic

Es evidente, el Wigan es un equipo muy limitado al que no siempre se le ve un plan definido pero cuando la exigencia es máxima nunca defraudan. Dentro de los jugadores que siempre responden hay que destacar a Shaun Maloney. Jugador de gran capacidad técnica que con el paso de los partidos ha sabido ganar en intensidad e implicación, una lección aprendida a base de verse reflejado en las zonas indeseadas de la clasificación.
Shaun Maloney es el director, él sin tener influencia directa en los primeros pases de las jugadas es capaz de decidir a que ritmo desea que el resto de compañeros actúe. Él es la pausa en los metros finales, la visión cuando las camisolas rivales abruman, el encargado de asentar el ataque gracias a sus conducciones diagonales.

El jugador debe reinventarse en Wembley

El jugador debe reinventarse en Wembley

El escocés representa la opción más sencilla y veloz de transición para un equipo que no explota los mecanismos de los que dispone para salir rápido. El trabajo realizado por Koné para atraer la atención de los centrales y de Beausejour para profundizar y encargarse de toda la banda liberan a Maloney para acampar libremente con mucha tendencia interior. Este director de la orquesta latic es el mayor culpable, junto a Koné, de la habilidad del Wigan para retener la posesión en tres cuartos de campo. Si el City decide dar espacios a espaldas de los laterales allí aparecerá Maloney para recibir desde fuera y con su diagonales descolocar cualquier basculación defensiva rival.

Callum McManaman: la madurez en la tormenta

La plantilla del Wigan dejaba ciertas dudas en determinadas posiciones, una de esas dudas tenía como foca de atención la banda derecha, con Boyce y Maloney el Wigan pierde capacidad de correr hacia atrás y a su mayor activo entre líneas en el carril interior por su mayor implicación en el repliegue. Esa deficiencia necesitaba de una solución inesperada, esta cura llegó encarnada en el tercer protagonista de este texto: Callum McManaman.

La FA Cup ha sido la alegría para una afición tan escasa como fiel pese a los malos momentos. Este torneo no sólo ha dado lo mejor del año del Wigan sino que nos ha mostrado lo mejor de Callum McManaman hasta el momento (su semifinal vs Milwall fue perfecta). Este joven de 22 años recién cumplidos representa la capacidad de sacrificio para replegar como un carrilero más y dar ese plus físico y agresivo a un centro del campo demasiado pasivo en la recuperación. Además representa un gran activo en la capacidad llegadora del equipo y, si el escenario así lo exige, tiene desborde como para ampliar el campo.

La garra y el acierto de Callum en FA ha sido determinante

La garra y el acierto de Callum en FA ha sido determinante

McManaman ha sido el jugador que más ha evolucionado en los últimos meses de temporada, un elemento vital para mejorar la versatilidad de estilos que puede practicar su equipo y la adaptación a los diferentes terrenos que afrontar. Hasta el momento es bastante excitante el proyecto de jugador que tenemos en frente pero evidentemente lo mejor está por llegar, veremos en que conjunto.

El fútbol es un deporte de equipo, que duda cabe, y más cuando el equipo rival puede desestabilizarte con cualquier individualidad, pero el Wigan tiene argumentos para buscar una machada histórica, en especial los tres anteriormente mencionados.

Los 3 bastiones del Etihad

Por Paola Cid

Hablar de la squad del Manchester City es hablar por excelencia de una de las plantillas más extensas de la Premier League y, a su misma vez, peor estructuradas de todo el cosmos futbolístico. Cuentan con un overbooking de futbolistas de nivel medio-alto en determinados sectores del campo mientras en otros la calidad o la falta de relevos de un nivel aceptable brilla por su ausencia, si además en ciertos casos le añadimos el precio sobrepagado por ellos hace difícil hacer un análisis positivo sobre la planificación deportiva de los citizens.

ManCityFansWembley

Lo más complejo es quedarse con un trío o cuarteto de futbolistas con un equipo que tiene bajo su nómina a jugadores como David Silva, Samir Nasri, Edin Dzeko, Jack Rodwell, Kun Agüero, Pablo Zabaleta o Joe Hart entre otros. Todos con un rendimiento intermitente durante su estancia en el Etihad Stadium, otros plasmando regularidad y algunos que salir de la enfermería les parece una auténtica misión imposible. Sin embargo para Roberto Mancini hay un trío magnífico de jugadores con los que iría hasta el fin del mundo. Son fijos en su mente y hasta conseguido ejercer bajo ellos una influencia positiva, aplicándoles updates que les han colocado en la órbita de los aficionados ingleses que los tenían prácticamente asociados al olvido más que a la cumbre de sus carreras. Los pulmones, el corazón y el cerebro skyblue ya tienen dueños.

Yaya Touré: La gran evolución del fútbol africano.

Hablar del futbolista de Costa de Marfil es hablar del paradigma de jugador que casi todos los técnicos desean tener bajo sus órdenes. Condiciones físicas privilegiadas con una técnica notable que le permite salir con solvencia de contextos poco favorables, une ambos ámbitos llevándolos a un grado de excelencia supremo que le ha permitido ser durante gran parte de la temporada uno de los cimientos por donde comenzar a edificar un Manchester City competitivo. Siendo una de las pocas estrellas que ha dado la cara en las breves travesías del conjunto citizen en la Uefa Champions League.

 Siendo también el principal activo donde la influencia de Mancini se nota de manera más palpable. Adelantar su posición en tramos finales de partido ha permitido al conjunto de Manchester sacar varios puntos e incluso victorias en encuentros donde todo adquiría un guión gris. Sin la actuación del centrocampista marfileño llegar con opciones a la última jornada, para después proclamarse campeón en el último suspiro, fue en gran parte por culpa suya y mérito del técnico italiano.

El marfileño ya fue decisivo en la FA de 2011

El marfileño ya fue decisivo en la FA de 2011

Asentado en la base de la jugada del Manchester City de inicio como interior su misión es sencilla. Explotar el mínimo resquicio de espacio con su poderío para llegar desde atrás y ingerir daño sobre el rival, también es un excelso filtrador de pases. Pese a su supremacía física lo que le hace un fufbolista sumamente diferencial es su precisión en sus botas para tener con más de 2000 pases realizados una porcentaje de 88’6% de acierto en decisiones. Para un futbolista con tanto recorrido es una estadística loable que habla de lo importante que es en el mecanismo de salida del Manchester City.

Si Mancini lo libera de la base su fútbol cambia. Saca su faceta llegadora y aporta una cuota de gol que compensa los periodos vacacionales del dúo David Silva & Samir Nasri. El fútbol africano siempre ha sido prodigioso a la hora de sacar jugadores con gran capacidades físicas como Mikel, Diaby, Diarra o Keita que poco han ido añadiendo cierto repertorio técnico. Touré es la culminación de ese exacto proceso.

Jugador diferencial que ya fue clave en la anterior Premier League y que el Etihad Stadium se ha asegurado su presencia hasta 2017 es el pulmón del City sofisticado. Amplias cualidades físicas ligadas a una técnica sobrenatural. Coger oxígeno e ir al galope con un futbolista nunca había sido algo tan preciso. Sin él, el City se ahogaría en partidos denominados de élite.

 Carlos Tévez: Movilidad impermeable.

 Pese a sus rifirrafes con su técnico que son algo casi habitual en la actualidad skyblue es el futbolista más versátil y constante en las filas del Manchester City. Sus problemas extradeportivos seguramente nos han impedido ver a un Apache en sus máximas plenitudes, su fuerte carácter competitivo le juega malas pasadas pero es algo necesario tener este gen competitivo en un equipo que aún se encuentra en vías de construcción. El ’32’ argentino no solo aporta goles y asistencias, le da al Manchester City la actitud para competir y dar siempre el 100% en todos los partidos.

Su adaptabilidad táctica con el resto de delanteros citizens es algo prácticamente indudable. Es la pieza que mejor encaja con sus compañeros sobre ¾ y junto con Yaya Touré el activo competitivo más solvente que tiene Il Bello bajo sus órdenes. Sus controversias no dejan indiferente a nadie pero en la misma edición de la FA Cup nos ha regalado grandes actuaciones. Gran parte del peso ofensivo del City recaerá sobre él ante un Wigan mermado con bajas en la retaguardia. Con Edin Dzeko forma una sociedad privilegiada. El juego aéreo del delantero bosnio es una de sus mejores facetas y una de las mayores carencias a la vez de Carlos Tévez, esta dupla permite al City tomar un plan más reactivo y planificar transiciones veloces. Movimiento de descarga de Edin + ruptura de Tévez suele generar situaciones favorables para el Manchester City. La versatilidad del Apache lo convierte en el cómplice ideal para Dzeko, que es un ‘9’ más tradicional y más rígido en movimientos en comparación al futbolista argentino.

'El Apache' ya está reformado por el bien del grupo

‘El Apache’ ya está reformado por el bien del grupo

Sin embargo su máximo potencial futbolístico lo alcanza con su compatriota el Kun Agüero. Futbolistas similares y que su movilidad se convierte en una gran problema para defender al City. No saben estarse quietos, siempre están pululando por todo el eje horizontal y permutando posiciones de manera constante. Lo único que ha empañado a este dúo argentino es la irregular temporada de Agüero donde ha dado una versión muy inferior de lo esperado, aunque llega al sprint final en su mejor momento.

Su importancia además del carácter ganador que incluye al equipo dirigido por el técnico transalpino también se representa a base de goles y asistencias. Carlitos es un jugador mágico y con ese aura de imprevisibilidad. Incisivo de cara a portería, hábil en el uno contra uno y resolutivo en los metros finales. Su velocidad endiablada le permite caer a banda para dar generalmente apoyos a sus compañeros o hasta para sorprender con centros milimétricos. Junto con Yaya Touré firma una gran parte de los golescitizens y para que el futuro de Mancini siga ligado al suyo. Wembley es el escaparate perfecto para demostrar que tiene 4 años por delante para llenar a una afición sedienta de títulos.

Si Yaya Touré le permite coger oxígeno a su equipo, Tévez consigue que las pulsaciones aumenten y bombear a toda una afición que quiere dejar de verse inferior a su vecino y eterno rival. Las estadísticas le avalan pero lo que hace a Carlitos un futbolista distinto e importante en el Manchester City es la facilidad que tiene para ganarse a una afición pese a sus escándalo y polémicas que levanta todos los años tras de si.

 James Milner: La bisagra Skyblue

Uno de los futbolistas clave en aquel Aston Villa que daba tardes de disfrute y espectáculo bajo el mandato de Martin O’Neill. James no es el jugador más estético de ver, su traspaso tampoco colapso los medios británicos y no cuenta con el caché los aparatosos fichajes de Balotelli, Agüero, Barry o Yaya Touré pero la importancia táctica que adquiere gracias a sus cualidades es bastante importante en un equipo que cuenta con bastante potencial ofensivo y tiende a partirse en momentos concretos. Su polivalencia también le convierte en un de los futbolistas más usados por Roberto Mancini, no es una estrella de renombre mundial pero todo equipo necesita su futbolista obrero para compensar las carencias de una línea de ¾ que sin balón concede bastantes privilegios.

Trabajo y sacrificio. Labor oscura pero esencial

Trabajo y sacrificio. Labor oscura pero esencial

Es la bisagra porque equilibra al equipo a la hora de hacer la transición ataque-defensa. Su contribución defensiva es notable y aunque le falta un poco de tacto a la hora de meter el pie, contrarresta los periodos donde Nasri & Silva sufren durante el repliegue. Es un futbolista necesario ya sea saliendo desde el banquillo para amarrar partidos, como partiendo desde la titularidad para conceder pocas ventajas al rival desde el pitido inicial. Uno de los cromos preferidos para Il Bello según qué contextos. No solo suma al City durante fase defensiva. Sin ser un jugador pulcro técnicamente tiene bastante precisión a la hora de medir sus centros y tiene una buena agilidad mental para leer los movimientos de sus compañeros. Aporta bastante llegada desde atrás ya que tiene un buen disparo con ambas piernas. Es una pieza interesante quizá no tenga un talento tan exagerado o innato como sus compañeros de equipo pero es un jugador de rendimiento constante. No falla y está al servicio de Mancini desde diversas posiciones, siempre aportando cosas interesantes.

Su trabajo y compromiso en un club en el que mucho futbolistas miran el beneficio individual antes que el colectivo es necesario desde el punto de vista psicológico. No acaparará grandes portadas pero trabajando y haciendo las labores más oscuras, aquellas en las que Nasri & Silva flaquean, es interesante desde el punto de vista táctico.Ordena y estructura al conjunto de Mancini que antes rivales de élite suele darle minutos. Sigue sin estar asentado pero hay una gran diferencia a cuando el City defiende con él, a cuando lo hace sin James en el campo.

Probabilidades pocas, ilusión máxima

Por Paco López

Es el Wigan y es Wembley, una relación que en condiciones normales no veríamos como fructífera, ni siquiera como cercana. Con el equipo hundido y con menos margen de reacción que nunca, en la Premier llega la final. Como bien ha explicado Tomàs, una final nunca llega en mal momento, aunque la salvación se trunque y el proyecto tenga que reinventarse, la posibilidad de competir por una FA Cup es un sueño. Hay que ser consciente de la magnitud del encuentro y de las posibilidades del club de poder alcanzar cotas tan altas en los próximos tiempo. El rival es uno de los grandes, sus plantillas son incomparables pero ambos equipos tienen algo en común para la cita en Wembley: salvar la temporada.                                    

 
Los de Roberto Martínez cuentan con innumerables bajas que dan más incertidumbre a una historia increíble. El viaje a Wembley les ha restado de cara a la permanencia pero el premio final puede ser mayor. La realidad es que hasta el más optimista de los latics tiene dudas, el equipo está lejos de contar con el once tipo que su técnico desearía pero la situación no es muy distinta de la visita a Goodison Park donde, el por entonces equipo de David Moyes, fue sepultado en menos de 45 minutos. No hay duda de qué Arouna Koné, Callum McManaman y Shaun Maloney tienen algo que decir en Wembley.

El Wigan cuenta con un acompañante durante toda la temporada 12/13 las lesiones han dejado a una defensa de por sí insuficiente a cuadros. Beausejour, Stam y Figueroa no llegan, Alcaraz en seria duda y Caldwell en baja forma.  En las últimas jornadas la defensa de cuatro se intercala con los 3 atrás y dos carrileros. La baja de Beausejour se torna dramática, su capacidad para abarcar todo el carril izquierdo y permitir a Maloney gozar de la libertad necesaria además de poder ser el puñal que rajara a un City que concede salida fácil por fuera.La baja del chileno se vuelve dramática, la banda izquierda vuelca más del 40% del juego latic y perder a su mayor activo y quizás al más útil contra un City que concede mucho en las bandasLa línea la línea defensiva es el mayor problema de este equipo, falta de contundencia para cortar los ataques rivales, verdaderas dificultades para las basculaciones defensivas contra equipos que proyectan sus laterales. El Wigan es un equipo al que le cuesta defender todo el ancho del campo.

Mala defensa del ancho

El problema defensiva va más allá de los jugadores más retrasados en el campo, la medular no tiene consistencia suficiente, las facilidades a espaldas de McCarthy-McArthur (o Jordi en lugar de éste último) y por delante de unos defensas con poca capacidad de anticipación hacen al Wigan un equipo vulnerable en su campo. Más si cabe cuando el equipo está más errático que nunca ante presiones rivales que incomodan la recepción del mediocentro cerca de sus defensas lo que obliga a Scharner a realizar un esfuerzo extra para llevar el balón hasta McCarthy.

Facilidades para recepciones de los atacantes rivales

Facilidades para recepciones de los atacantes rivales

Todos los problemas atrás pese a ser la zona donde más latics se concentran contrastan con sus hombres de ataque, jugadores que pese a realizar sus labores en una inferioridad asombrosa consiguen dar réditos con unos automatismos perfectamente asimilados. El trabajo que aporta Callum McManaman sin balón más toda la versatilidad que da en campo rival para dañar por banda, generar por dentro o aparecer en la frontal con la portería como objetivo han sido el gran activo del Wigan en el camino hasta Wembley, en especial su semifinal contra el Milwall. Todo ese esfuerzo supone un apoyo necesario a unos centrocampistas que no consiguen dan consistencia ni regularidad en el robo.

presion a defensas

Las bajas atrás no sólo debilitan en la faceta defensiva, sino que el papel de Shaun Maloney se ve muy afectado, sin Beausejour tendrá que hacer frente a mayor responsabilidad defensiva y al que 90 minutos contra Zabaleta se le pueden hacer muy largo. El jugador que debe autoproclamarse la esperanza latic es Arouna Koné, no sólo es un jugador capaz de anotar y marcar las diferencias en los últimos veinte metros mirando a la portería citizen sino que sus apoyos para descargar y dar fluidez al juego así como apoyar a Shaun Maloney. Koné debe continuar con una temporada en la que demuestra que su inteligencia no se reduce al área y proximidades sino que sus apoyos en la medular son vitales.

Apoyos que facilitan asentar la posesión en campo rival

Apoyos que facilitan asentar la posesión en campo rival

Las probabilidades del Wigan son escasas y en gran medida dependen de la forma en la que se supere la presión inicial en la salida de balón, los mediocentros reciben en la medular pero las carencias de los centrales para sacar el balón pueden ser muy dañinas y facilitar asentarse al City si consigue impedir que los centrales y los mediocentros tengan tiempo porque sin ellos el Wigan no es Wigan, el juego directo es mandar a Koné a una guerra que contra Kompany-Nastasic y Yaya Touré es un suicidio.

kone es el eje

Las esperanzas son pocas, la ilusión es máxima. La FA Cup es un oasis para el futuro más inmediato, la gloria que precede al fracaso más inminente. Un sueño necesario para que el despertar sea algo más dulce. Es el Wigan y es Wembley.