Las armas del débil

En la historia reciente del Wigan no podemos hablar de grandes plantillas, pero paradójicamente, esta temporada tiene los hombres más capacitados de la etapa Roberto Martínez. Siendo sincero, la elección de los tres jugadores más importantes ha sido bastante sencilla, los jugadores del ataque latic se merecen mención aparte, los metros finales del Wigan sacan rentabilidad a un equipo al que se le escapan los partidos por una defensa que roza lo indigno.

Soccer - FA Cup - Semi Final - Millwall v Wigan Athletic - Wembley Stadium

El contexto exige lo mejor de todos los hombre del conjunto dirigido por el técnico español si desean tener alguna oportunidad; los Koné, Maloney y McManaman necesitan de una defensa férrea y de un centro del campo que sea capaz de estabilizar el ataque latic en posiciones muy adelantadas haciendo que Koné no tenga que desubicarse de los metros finales para recibir.
La temporada ha estado llena de altibajos, el heroico año en la FA Cup contrasta con una Premier en la que se han dejado los deberes para las últimas fechas. Las dudas en la portería, la plaga de lesiones en los puestos peor cubiertos y un centro del campo que no ha sabido dar ese plus recuperador que tanto necesitan los zagueros han sido las mayores complicaciones en un año que aún así puede escribir las páginas más doradas de la historia del club.

Pese a las soberbias actuaciones de Jordi Gómez reconvertido con mayor responsabilidad creativa desde la base y de Beausejour haciendo de la banda izquierda la banda por donde más y mejor profundiza el Wigan, los tres jugadores más determinantes del conjunto de Bob Martínez son un delantero cuya labor va más allá del gol, la pausa donde todo se acelera y una de las irrupciones del 2013 en el fútbol inglés.

Arouna Koné: la inteligencia dentro y fuera del área

Para comprender la magnitud del impacto del delantero marfileño hay que dar un dato: está a un gol de igualar el mejor registro goleador de un jugador del Wigan en Premier League (a falta de dos partidos ha anotado 11 tantos, el récord lo posee Henri Cámara con 12 en 2008-2009).  

La esperanza latic

La esperanza latic

Anotar más de una decena de goles con un equipo que siempre te pide un esfuerzo extra para dar continuidad al juego se convierte en una proeza al alcance de muy pocos. Koné ante todo es un gran jugador, pocos saben sacar provecho de recepciones de espaldas a portería de la misma forma que el ex del Levante. La labor del ‘2’ se hace incomiable para su equipo, además del poderío físico en zonas de remate, su capacidad para medir sus apoyos a la medular y descargar el juego hacia las bandas facilita las lentas y pesadas transiciones de un equipo que se muestra reacio a correr.
Koné se ha mostrado como el socio complementario para Maloney, ha asumido su rol de brega constante. Capaz de colgarse los centrales rivales a la espalda, los espacios que genera en la frontal están diseñados para las conducciones diagonales del escocés. Por si fuera poco, la capacidad para chocar con los defensas dentro del área rival le permiten crearse siempre el espacio necesario para el remate. Si a su inteligencia en el apoyo y a su capacidad para encontrar posiciones de remate hay que sumar una visión de juego diferencial en la zona baja de Premier, capaz de encontrar las acometidas de Maloney y Jordi Gómez le han permitido acaparar 7 asistencias de gol. 
Arouna Koné en la 12/13: 13 goles (2 en FA Cup) y 7 asistencias (2 en FA Cup)

Shaun Maloney: el director de la orquesta latic

Es evidente, el Wigan es un equipo muy limitado al que no siempre se le ve un plan definido pero cuando la exigencia es máxima nunca defraudan. Dentro de los jugadores que siempre responden hay que destacar a Shaun Maloney. Jugador de gran capacidad técnica que con el paso de los partidos ha sabido ganar en intensidad e implicación, una lección aprendida a base de verse reflejado en las zonas indeseadas de la clasificación.
Shaun Maloney es el director, él sin tener influencia directa en los primeros pases de las jugadas es capaz de decidir a que ritmo desea que el resto de compañeros actúe. Él es la pausa en los metros finales, la visión cuando las camisolas rivales abruman, el encargado de asentar el ataque gracias a sus conducciones diagonales.

El jugador debe reinventarse en Wembley

El jugador debe reinventarse en Wembley

El escocés representa la opción más sencilla y veloz de transición para un equipo que no explota los mecanismos de los que dispone para salir rápido. El trabajo realizado por Koné para atraer la atención de los centrales y de Beausejour para profundizar y encargarse de toda la banda liberan a Maloney para acampar libremente con mucha tendencia interior. Este director de la orquesta latic es el mayor culpable, junto a Koné, de la habilidad del Wigan para retener la posesión en tres cuartos de campo. Si el City decide dar espacios a espaldas de los laterales allí aparecerá Maloney para recibir desde fuera y con su diagonales descolocar cualquier basculación defensiva rival.

Callum McManaman: la madurez en la tormenta

La plantilla del Wigan dejaba ciertas dudas en determinadas posiciones, una de esas dudas tenía como foca de atención la banda derecha, con Boyce y Maloney el Wigan pierde capacidad de correr hacia atrás y a su mayor activo entre líneas en el carril interior por su mayor implicación en el repliegue. Esa deficiencia necesitaba de una solución inesperada, esta cura llegó encarnada en el tercer protagonista de este texto: Callum McManaman.

La FA Cup ha sido la alegría para una afición tan escasa como fiel pese a los malos momentos. Este torneo no sólo ha dado lo mejor del año del Wigan sino que nos ha mostrado lo mejor de Callum McManaman hasta el momento (su semifinal vs Milwall fue perfecta). Este joven de 22 años recién cumplidos representa la capacidad de sacrificio para replegar como un carrilero más y dar ese plus físico y agresivo a un centro del campo demasiado pasivo en la recuperación. Además representa un gran activo en la capacidad llegadora del equipo y, si el escenario así lo exige, tiene desborde como para ampliar el campo.

La garra y el acierto de Callum en FA ha sido determinante

La garra y el acierto de Callum en FA ha sido determinante

McManaman ha sido el jugador que más ha evolucionado en los últimos meses de temporada, un elemento vital para mejorar la versatilidad de estilos que puede practicar su equipo y la adaptación a los diferentes terrenos que afrontar. Hasta el momento es bastante excitante el proyecto de jugador que tenemos en frente pero evidentemente lo mejor está por llegar, veremos en que conjunto.

El fútbol es un deporte de equipo, que duda cabe, y más cuando el equipo rival puede desestabilizarte con cualquier individualidad, pero el Wigan tiene argumentos para buscar una machada histórica, en especial los tres anteriormente mencionados.

Los 3 bastiones del Etihad

Por Paola Cid

Hablar de la squad del Manchester City es hablar por excelencia de una de las plantillas más extensas de la Premier League y, a su misma vez, peor estructuradas de todo el cosmos futbolístico. Cuentan con un overbooking de futbolistas de nivel medio-alto en determinados sectores del campo mientras en otros la calidad o la falta de relevos de un nivel aceptable brilla por su ausencia, si además en ciertos casos le añadimos el precio sobrepagado por ellos hace difícil hacer un análisis positivo sobre la planificación deportiva de los citizens.

ManCityFansWembley

Lo más complejo es quedarse con un trío o cuarteto de futbolistas con un equipo que tiene bajo su nómina a jugadores como David Silva, Samir Nasri, Edin Dzeko, Jack Rodwell, Kun Agüero, Pablo Zabaleta o Joe Hart entre otros. Todos con un rendimiento intermitente durante su estancia en el Etihad Stadium, otros plasmando regularidad y algunos que salir de la enfermería les parece una auténtica misión imposible. Sin embargo para Roberto Mancini hay un trío magnífico de jugadores con los que iría hasta el fin del mundo. Son fijos en su mente y hasta conseguido ejercer bajo ellos una influencia positiva, aplicándoles updates que les han colocado en la órbita de los aficionados ingleses que los tenían prácticamente asociados al olvido más que a la cumbre de sus carreras. Los pulmones, el corazón y el cerebro skyblue ya tienen dueños.

Yaya Touré: La gran evolución del fútbol africano.

Hablar del futbolista de Costa de Marfil es hablar del paradigma de jugador que casi todos los técnicos desean tener bajo sus órdenes. Condiciones físicas privilegiadas con una técnica notable que le permite salir con solvencia de contextos poco favorables, une ambos ámbitos llevándolos a un grado de excelencia supremo que le ha permitido ser durante gran parte de la temporada uno de los cimientos por donde comenzar a edificar un Manchester City competitivo. Siendo una de las pocas estrellas que ha dado la cara en las breves travesías del conjunto citizen en la Uefa Champions League.

 Siendo también el principal activo donde la influencia de Mancini se nota de manera más palpable. Adelantar su posición en tramos finales de partido ha permitido al conjunto de Manchester sacar varios puntos e incluso victorias en encuentros donde todo adquiría un guión gris. Sin la actuación del centrocampista marfileño llegar con opciones a la última jornada, para después proclamarse campeón en el último suspiro, fue en gran parte por culpa suya y mérito del técnico italiano.

El marfileño ya fue decisivo en la FA de 2011

El marfileño ya fue decisivo en la FA de 2011

Asentado en la base de la jugada del Manchester City de inicio como interior su misión es sencilla. Explotar el mínimo resquicio de espacio con su poderío para llegar desde atrás y ingerir daño sobre el rival, también es un excelso filtrador de pases. Pese a su supremacía física lo que le hace un fufbolista sumamente diferencial es su precisión en sus botas para tener con más de 2000 pases realizados una porcentaje de 88’6% de acierto en decisiones. Para un futbolista con tanto recorrido es una estadística loable que habla de lo importante que es en el mecanismo de salida del Manchester City.

Si Mancini lo libera de la base su fútbol cambia. Saca su faceta llegadora y aporta una cuota de gol que compensa los periodos vacacionales del dúo David Silva & Samir Nasri. El fútbol africano siempre ha sido prodigioso a la hora de sacar jugadores con gran capacidades físicas como Mikel, Diaby, Diarra o Keita que poco han ido añadiendo cierto repertorio técnico. Touré es la culminación de ese exacto proceso.

Jugador diferencial que ya fue clave en la anterior Premier League y que el Etihad Stadium se ha asegurado su presencia hasta 2017 es el pulmón del City sofisticado. Amplias cualidades físicas ligadas a una técnica sobrenatural. Coger oxígeno e ir al galope con un futbolista nunca había sido algo tan preciso. Sin él, el City se ahogaría en partidos denominados de élite.

 Carlos Tévez: Movilidad impermeable.

 Pese a sus rifirrafes con su técnico que son algo casi habitual en la actualidad skyblue es el futbolista más versátil y constante en las filas del Manchester City. Sus problemas extradeportivos seguramente nos han impedido ver a un Apache en sus máximas plenitudes, su fuerte carácter competitivo le juega malas pasadas pero es algo necesario tener este gen competitivo en un equipo que aún se encuentra en vías de construcción. El ’32’ argentino no solo aporta goles y asistencias, le da al Manchester City la actitud para competir y dar siempre el 100% en todos los partidos.

Su adaptabilidad táctica con el resto de delanteros citizens es algo prácticamente indudable. Es la pieza que mejor encaja con sus compañeros sobre ¾ y junto con Yaya Touré el activo competitivo más solvente que tiene Il Bello bajo sus órdenes. Sus controversias no dejan indiferente a nadie pero en la misma edición de la FA Cup nos ha regalado grandes actuaciones. Gran parte del peso ofensivo del City recaerá sobre él ante un Wigan mermado con bajas en la retaguardia. Con Edin Dzeko forma una sociedad privilegiada. El juego aéreo del delantero bosnio es una de sus mejores facetas y una de las mayores carencias a la vez de Carlos Tévez, esta dupla permite al City tomar un plan más reactivo y planificar transiciones veloces. Movimiento de descarga de Edin + ruptura de Tévez suele generar situaciones favorables para el Manchester City. La versatilidad del Apache lo convierte en el cómplice ideal para Dzeko, que es un ‘9’ más tradicional y más rígido en movimientos en comparación al futbolista argentino.

'El Apache' ya está reformado por el bien del grupo

‘El Apache’ ya está reformado por el bien del grupo

Sin embargo su máximo potencial futbolístico lo alcanza con su compatriota el Kun Agüero. Futbolistas similares y que su movilidad se convierte en una gran problema para defender al City. No saben estarse quietos, siempre están pululando por todo el eje horizontal y permutando posiciones de manera constante. Lo único que ha empañado a este dúo argentino es la irregular temporada de Agüero donde ha dado una versión muy inferior de lo esperado, aunque llega al sprint final en su mejor momento.

Su importancia además del carácter ganador que incluye al equipo dirigido por el técnico transalpino también se representa a base de goles y asistencias. Carlitos es un jugador mágico y con ese aura de imprevisibilidad. Incisivo de cara a portería, hábil en el uno contra uno y resolutivo en los metros finales. Su velocidad endiablada le permite caer a banda para dar generalmente apoyos a sus compañeros o hasta para sorprender con centros milimétricos. Junto con Yaya Touré firma una gran parte de los golescitizens y para que el futuro de Mancini siga ligado al suyo. Wembley es el escaparate perfecto para demostrar que tiene 4 años por delante para llenar a una afición sedienta de títulos.

Si Yaya Touré le permite coger oxígeno a su equipo, Tévez consigue que las pulsaciones aumenten y bombear a toda una afición que quiere dejar de verse inferior a su vecino y eterno rival. Las estadísticas le avalan pero lo que hace a Carlitos un futbolista distinto e importante en el Manchester City es la facilidad que tiene para ganarse a una afición pese a sus escándalo y polémicas que levanta todos los años tras de si.

 James Milner: La bisagra Skyblue

Uno de los futbolistas clave en aquel Aston Villa que daba tardes de disfrute y espectáculo bajo el mandato de Martin O’Neill. James no es el jugador más estético de ver, su traspaso tampoco colapso los medios británicos y no cuenta con el caché los aparatosos fichajes de Balotelli, Agüero, Barry o Yaya Touré pero la importancia táctica que adquiere gracias a sus cualidades es bastante importante en un equipo que cuenta con bastante potencial ofensivo y tiende a partirse en momentos concretos. Su polivalencia también le convierte en un de los futbolistas más usados por Roberto Mancini, no es una estrella de renombre mundial pero todo equipo necesita su futbolista obrero para compensar las carencias de una línea de ¾ que sin balón concede bastantes privilegios.

Trabajo y sacrificio. Labor oscura pero esencial

Trabajo y sacrificio. Labor oscura pero esencial

Es la bisagra porque equilibra al equipo a la hora de hacer la transición ataque-defensa. Su contribución defensiva es notable y aunque le falta un poco de tacto a la hora de meter el pie, contrarresta los periodos donde Nasri & Silva sufren durante el repliegue. Es un futbolista necesario ya sea saliendo desde el banquillo para amarrar partidos, como partiendo desde la titularidad para conceder pocas ventajas al rival desde el pitido inicial. Uno de los cromos preferidos para Il Bello según qué contextos. No solo suma al City durante fase defensiva. Sin ser un jugador pulcro técnicamente tiene bastante precisión a la hora de medir sus centros y tiene una buena agilidad mental para leer los movimientos de sus compañeros. Aporta bastante llegada desde atrás ya que tiene un buen disparo con ambas piernas. Es una pieza interesante quizá no tenga un talento tan exagerado o innato como sus compañeros de equipo pero es un jugador de rendimiento constante. No falla y está al servicio de Mancini desde diversas posiciones, siempre aportando cosas interesantes.

Su trabajo y compromiso en un club en el que mucho futbolistas miran el beneficio individual antes que el colectivo es necesario desde el punto de vista psicológico. No acaparará grandes portadas pero trabajando y haciendo las labores más oscuras, aquellas en las que Nasri & Silva flaquean, es interesante desde el punto de vista táctico.Ordena y estructura al conjunto de Mancini que antes rivales de élite suele darle minutos. Sigue sin estar asentado pero hay una gran diferencia a cuando el City defiende con él, a cuando lo hace sin James en el campo.

Probabilidades pocas, ilusión máxima

Por Paco López

Es el Wigan y es Wembley, una relación que en condiciones normales no veríamos como fructífera, ni siquiera como cercana. Con el equipo hundido y con menos margen de reacción que nunca, en la Premier llega la final. Como bien ha explicado Tomàs, una final nunca llega en mal momento, aunque la salvación se trunque y el proyecto tenga que reinventarse, la posibilidad de competir por una FA Cup es un sueño. Hay que ser consciente de la magnitud del encuentro y de las posibilidades del club de poder alcanzar cotas tan altas en los próximos tiempo. El rival es uno de los grandes, sus plantillas son incomparables pero ambos equipos tienen algo en común para la cita en Wembley: salvar la temporada.                                    

 
Los de Roberto Martínez cuentan con innumerables bajas que dan más incertidumbre a una historia increíble. El viaje a Wembley les ha restado de cara a la permanencia pero el premio final puede ser mayor. La realidad es que hasta el más optimista de los latics tiene dudas, el equipo está lejos de contar con el once tipo que su técnico desearía pero la situación no es muy distinta de la visita a Goodison Park donde, el por entonces equipo de David Moyes, fue sepultado en menos de 45 minutos. No hay duda de qué Arouna Koné, Callum McManaman y Shaun Maloney tienen algo que decir en Wembley.

El Wigan cuenta con un acompañante durante toda la temporada 12/13 las lesiones han dejado a una defensa de por sí insuficiente a cuadros. Beausejour, Stam y Figueroa no llegan, Alcaraz en seria duda y Caldwell en baja forma.  En las últimas jornadas la defensa de cuatro se intercala con los 3 atrás y dos carrileros. La baja de Beausejour se torna dramática, su capacidad para abarcar todo el carril izquierdo y permitir a Maloney gozar de la libertad necesaria además de poder ser el puñal que rajara a un City que concede salida fácil por fuera.La baja del chileno se vuelve dramática, la banda izquierda vuelca más del 40% del juego latic y perder a su mayor activo y quizás al más útil contra un City que concede mucho en las bandasLa línea la línea defensiva es el mayor problema de este equipo, falta de contundencia para cortar los ataques rivales, verdaderas dificultades para las basculaciones defensivas contra equipos que proyectan sus laterales. El Wigan es un equipo al que le cuesta defender todo el ancho del campo.

Mala defensa del ancho

El problema defensiva va más allá de los jugadores más retrasados en el campo, la medular no tiene consistencia suficiente, las facilidades a espaldas de McCarthy-McArthur (o Jordi en lugar de éste último) y por delante de unos defensas con poca capacidad de anticipación hacen al Wigan un equipo vulnerable en su campo. Más si cabe cuando el equipo está más errático que nunca ante presiones rivales que incomodan la recepción del mediocentro cerca de sus defensas lo que obliga a Scharner a realizar un esfuerzo extra para llevar el balón hasta McCarthy.

Facilidades para recepciones de los atacantes rivales

Facilidades para recepciones de los atacantes rivales

Todos los problemas atrás pese a ser la zona donde más latics se concentran contrastan con sus hombres de ataque, jugadores que pese a realizar sus labores en una inferioridad asombrosa consiguen dar réditos con unos automatismos perfectamente asimilados. El trabajo que aporta Callum McManaman sin balón más toda la versatilidad que da en campo rival para dañar por banda, generar por dentro o aparecer en la frontal con la portería como objetivo han sido el gran activo del Wigan en el camino hasta Wembley, en especial su semifinal contra el Milwall. Todo ese esfuerzo supone un apoyo necesario a unos centrocampistas que no consiguen dan consistencia ni regularidad en el robo.

presion a defensas

Las bajas atrás no sólo debilitan en la faceta defensiva, sino que el papel de Shaun Maloney se ve muy afectado, sin Beausejour tendrá que hacer frente a mayor responsabilidad defensiva y al que 90 minutos contra Zabaleta se le pueden hacer muy largo. El jugador que debe autoproclamarse la esperanza latic es Arouna Koné, no sólo es un jugador capaz de anotar y marcar las diferencias en los últimos veinte metros mirando a la portería citizen sino que sus apoyos para descargar y dar fluidez al juego así como apoyar a Shaun Maloney. Koné debe continuar con una temporada en la que demuestra que su inteligencia no se reduce al área y proximidades sino que sus apoyos en la medular son vitales.

Apoyos que facilitan asentar la posesión en campo rival

Apoyos que facilitan asentar la posesión en campo rival

Las probabilidades del Wigan son escasas y en gran medida dependen de la forma en la que se supere la presión inicial en la salida de balón, los mediocentros reciben en la medular pero las carencias de los centrales para sacar el balón pueden ser muy dañinas y facilitar asentarse al City si consigue impedir que los centrales y los mediocentros tengan tiempo porque sin ellos el Wigan no es Wigan, el juego directo es mandar a Koné a una guerra que contra Kompany-Nastasic y Yaya Touré es un suicidio.

kone es el eje

Las esperanzas son pocas, la ilusión es máxima. La FA Cup es un oasis para el futuro más inmediato, la gloria que precede al fracaso más inminente. Un sueño necesario para que el despertar sea algo más dulce. Es el Wigan y es Wembley.

La obra inacabada del Etihad Stadium

Por Paola Cid

El Manchester City tiene un conjunto de estrellas que puso final a una etapa oscura que parecía no tener fin, duró 35 años hasta que Wembley apareció en la historia del cuadro citizen para suponer su nuevo renacimiento y respaldar una de las inversiones económicas más potentes de las últimas décadas. Ganar la final ante el Stoke ese mismo año supuso una inyección de optimismo, pasados dos años y tras terminar siendo campeones en la anterior temporada que la FA Cup sea el único título que puede terminar levantando el Manchester City sabe bastante poco a una plantilla que tiene potencial para más.

2011. Wembley. Final FA Cup. Man City 1-0 Stoke

2011. Wembley. Final FA Cup. Man City 1-0 Stoke

Es evidente un retroceso en la evolución del grupo y del proyecto. No solo se han empeorado las estadísticas, las sensaciones que destila el conjunto skyblue son cada vez más repetitivas y monótonas. Capacitados para competir de manera notable ante rivales considerados que forman parte de la élite de la Premier League, lo que más le ha fallado al conjunto dirigido por Roberto Mancini es regularidad. Cada una de su amplio repertorio de estrellas emite una luz propia y diferente pero son incapaces de actuar al unísono de manera prolongada. El Etihad Stadium históricamente podría permitirse temporadas aciagas si tras la derrota hubiera un estilo o un ideal, sobre el que edificar una constelación que atemorice a Europa. Cuadro competitivo cuando el reto es mayúsculo dentro de las islas británicas, fuera de ellas siguen sin marcar el camino y poco regular a lo largo de todo el campeonato doméstico. Mancini no ha conseguido impregnar al City de un estilo propio aunque deja detalles tácticos muy suculentos de analizar.

Tras el experimento fallido de adaptar en su plantilla el 3-4-1-2, un sistema poco habitual dentro de los equipos ingleses, Mancini optó por apostar por recetas ya conocidas de antaño. El 4-2-3-1 se ha convertido en el esquema de partida y el favorito del técnico transalpino para dotar al equipo de cierta estabilidad desde la pizarra. Pese a las grandes dimensiones de su plantilla, tiene un XI inicial definido con bastante rotundidad lo que deja que muchos de los fichajes acometidos tengan un rol casi marginal o únicamente de revulsivos saliendo desde el banquillo.

4-2-3-1: El esquema del Manchester City

4-2-3-1: El esquema del Manchester City

La titularidad de Joe Hart no se discute bajo ningún concepto, ha terminado con la maldición de la portería de Inglaterra que acostumbrada a goalkeepers como ‘Calamity’ James, Paul Robinson o Robert Green ven en Iron Claw el fin de todos sus problemas en su propia área. Grandes reflejos, paradas excepcionales ante ocasiones que aparentan sumar a favor del marcador del rival y con temperamento para liderar desde la retaguardia. Su ámbito a mejorar sus blocajes, sus reflejos felinos le permiten muchas veces autocorregirse a si mismo y su desplazamiento en largo es bastante deficiente lo que obliga a que el peso en el mecanismo de salida de balón citizen recaiga de manera imperiosa sobre sus centrales.

Kompany y Nastasic son la pareja de centrales que se ha sustentado en el eje de la zaga del Manchester City. Es un dúo que complementa bastante bien sus carencias y virtudes, mientras Nastasic es un central muy técnico y con juego aéreo notable pero que carece de errores mentales que suelen provocar problemas a sus compañeros pese a ello se ha convertido en el mejor fichaje de la presente temporada, Kompany es la concentración en momentos clave y el central serbio le corresponde a la hora de ayudarle en los duelos aéreos donde el futbolista belga tiene las de perder. Claves en la salida de balón del City, más allá de su depurada técnica entienden bastante bien el dispositivo que emplea Mancini: se abren hacia carriles exteriores y el espacio que queda en el carril central es ocupado en su defecto por Yaya Touré o Gareth Barry que se incrusta entre ellos. Si, el cuadro del Etihad Stadium usa la salida lavolpiana.

Importancia de Yaya Touré en el inicio

Importancia de Yaya Touré en el inicio

Para que el mecanismo de salida de balón de Ricardo La Volpe tenga unos resultados óptimos y eficientes es necesario tener en tu nómina como mínimo 2 laterales que se sepan proyectar a una altura correcta para obligar al rival a ser más ancho y que las opciones de pase sean más placenteras para sus compañeros. Clichy y Zabaleta responden bastante bien a esta demanda, tienen un buen trato con el balón bajo sus botas y son certeros a la hora de atinar con el destino del pase. Por su paso por el Arsenal, Gaël es un futbolista que domina bastante el passing game y suele ser la opción más escogida por parte del City para iniciar y dar paso a la salida lateral del cuadro skyblue. Más la opción de Kolarov que es un futbolista opuesto a Clichy, si el City desea tener una salida más física y llegada por su carril izquierdo el futbolista serbio es también una excepcional opción para darle otra vertiente al cuadro citizen en sus primeros pases.

Con balón y cuando su equipo pisa los dominios del rival es donde Mancini peca a veces de ser bastante conformista, si un lateral sube durante la fase ofensiva el otro queda más retrasado preparado para lanzar una posible cobertura al espacio que deja el interior liberado, generalmente Yaya Touré, o estar en una posición adecuada para un retorno tras una pérdida en zonas de riesgo. Que ambos laterales desdoblen a sus compañeros durante fase ofensiva es un recurso esporádico si el contexto del encuentro les perjudica. Cuando su equipo se atasca en ataque posicional se echa de menos las irrupciones de sus laterales desde atrás.

La organización ofensiva de los laterales

La organización ofensiva de los laterales

 En la base de la jugada no hay dudas sobre quienes deberían de ser los titulares. Gareth Barry & Yaya Touré se han consolidado como el dúo clave para gestionar el juego interior skyblue ambos poseen un acierto técnico palpable formando un doble pivote donde los roles entre mediocentro e interior suelen alternarse aunque el City alcanza su máximo potencial cuando el marfileño es el que se descuelga y Gareth ejerce una tarea más posicional. Entre las eternas lesiones de Jack Rodwell y las apariciones de Javi García, cada vez emulando más el papel que tenía Nigel De Jong, permitiendo asentar a Touré sobre ¾ le aporta otra dimensión totalmente distinta al City que ve como su mejor activo está más cerca del área rival y donde destaca más su faceta de finalizador que de jugador excelso a la hora de filtrar pases.

Uno de los mayores problemas que genera el doble pivote en la sala de máquinas de Mancini es su exceso o ansiedad a la hora de buscar el robo por dentro, donde el City regala los carriles exteriores a su rival para que inicien desde las bandas y tener espacios interiores tras la espalda de Touré & Gareth Barry. Muchas veces esta concesión permite embozar al rival, embotellando a todo su equipo por dentro pero si tanto el Gareth y Yaya descuidan su espalda están permitiendo transitar al rival de fuera a dentro con una facilidad pasmosa. Es otro detalle táctico que es una buena iniciativa pero en muchos tramos mal trabajada.

Si a las concesiones por fuera le añadimos el escaso bagaje defensivo que aportan Samir Nasri y David Silva atacar al City por las bandas es una gran medida para generar ventajas por dentro. Más remarcado el caso del futbolista francés, que pese que ha mejorado en las tareas de balón y a la hora del retorno no tiene el tacto necesario para meter el pie y generar el robo. Si se enfrenta a un especialista ofensivo el resultado de la ecuación genera pérdidas y situaciones desfavorabes para el cuadro dirigido por Roberto Mancini. Por eso la aportación defensiva y incansable trabajo de Milner sería un buen punto para frenar a un Wigan que cuenta con uno de los futbolistas que busca más centros de toda la Premier League.

Facilidades a la salida de balón rival

Facilidades a la salida de balón rival

Sobre ¾ es donde precisamente el Manchester City atesora más calidad que en cualquier otra zona del campo. El polivalente y cumplidor James Milner, la magia de David Silva, la irregularidad de Samir Nasri, la potencia física de Yaya Touré llegando desde atrás y la hiperactividad del Apache lo convierten en un equipo peligroso en los metros finales. La suma de todas estas cualidades tan variadas lo convierten en un equipo imprevisible que a veces espera a que el cronómetro avance hasta que alguna de sus individualidades salga a flote y dicte sentencia en partidos donde el Manchester City muestra su faceta menos competitiva y constante.

 Todo lo contrario supone cuando el reto es mayúsculo. Ahí el City si que sabe proponer cosas nuevas y modificar su esquema sin balón. En Old Trafford se adaptaron para intentar obstaculizar la salida de los diablos rojos que da Michael Carrick con un 4-4-2 que oblígó a Rio Ferdinand a tomar la iniciativa a base de juego directo sobre la figura de Robin Van Persie que dejó un bonito duelo en el aire frente a Nastasic. Generalmente el City sin balón suele estructurarse en un 4-1-4-1 donde intentan cerrar los pasillos interiores para, como hemos dicho anteriormente, liberar el espacio exterior y embotellar el centro mediante la acumulación de hombres. Son pequeños detalles que hablan bien de la competitividad que Il Bello impone a los suyos cuando hay una amenaza a la altura de su plantilla.

Labor del City sobre Carrick

Labor del City sobre Carrick

La referencia será para el Kun Agüero que llega en el mejor momento de la temporada. Junto con Carlitos Tévez forman un tándem cuyo mejor atributo es la amplia y basta movilidad que dan ambos a todo el eje horizontal del equipo. Además de ser más talentoso que Edin Dzeko, ofrece apoyos y caídas a banda que rellenan el espacio libre que suelen dejar David Silva & Samir Nasri partiendo desde fuera con esa diagonal fuera-dentro que muchas veces deja a los laterales skyblues en duelos poco favorables frente a sus oponentes. Por las prestaciones que da Agüero para compensar la tendencia interior de David y Samir es importante además de tener ese punto de determinación que aún se espera de Dzeko.

Wembley será en definitiva el principal punto final para una temporada que debería haber sido la de la confirmación de un proyecto deportivo que parecía asentarse, puede ser un suspenso mayúsculo en el currículum de Mancini y redondear con un suspenso definitivo un año que del que se esperaba ver un obra completa. La temporada 2012-2013 aunque se gane la FA Cup y se consiga un aprobado raspado siempre será recordado por un obra inacabada, de la que se esperaba grandes cosas y ha sufrido un retroceso profundo hasta tal punto de que el binomio Mancini & City no vuelva a estar junto nunca más. Frente a ellos un Wigan que quiere hacer que Wembley agrande su leyenda y su propia mística ensalzando una bonita trayectoria desde la llegada de Roberto Martínez al DW Stadium. Cada artista con su respectiva obra, una inacabada y otra terminada a la que le faltan las últimas pinceladas para escribir una bonita historia.

Una final nunca llega en mal momento

Por Tomàs Martínez

El Wigan recibió el pasado martes uno de los golpes más duros desde que juega en la Premier League. Se le escapó un duelo clave ante el Swansea. Perdió por 2-3. Pero lo doloroso no fue la derrota, sino el modo como llegó. Los latics se adelantaron en dos ocasiones en el marcador y el tercer gol llegó tras un grosero error defensivo. Además, los cisnes no se jugaban nada. Eran tres puntos con los que todos contaban. “La permanencia pasa por ganar al Swansea, que además siendo en casa es el partido más asequible del tramo final de temporada, y luego toca jugárselo todo en la última jornada contra el Aston Villa”, decían. Y tras el partido del martes el Wigan tiene que sumar tres puntos más que Norwich o Newcastle a falta de seis por disputarse. Necesita cumplir con su parte y esperar a los demás.

El Swansea dejó tocado al Wigan, pero no hundido

El Swansea dejó tocado al Wigan, pero no hundido

Sin embargo, llegó el miércoles y con él tanto el cabreo como la impotencia posterior al partido se esfumaron. Los aficionados seguían tocados, pero ya enfocaban las cosas de otro modo, con mensajes como “Ya nadie espera que nos salvemos, así que no tenemos nada que perder”. Tampoco olvidan el paréntesis de este sábado, toda una final de la FA Cup en Wembley, algo que resultaba inimaginable para los aficionados más veteranos. Tras tantos años luchando por la permanencia, un descenso puede hacer muchísimo daño, sí. Pero nada tiene la mística de la FA Cup y la inmortalidad de la que dotaría al equipo un triunfo copero. Aunque haya llegado en un momento extremadamente delicado para el club.

Es una final que nadie esperaba. Se fueron superando rondas ante equipos de menor entidad y el equipo se encontró en Goodison Park con la oportunidad de hacer historia. Y ganó por 0-3. Tampoco se espera que el Wigan la gane, porque enfrente está el Manchester City. No sólo es un equipo de un presupuesto muy superior, sino que la plantilla citizen es especialmente superior a la latic. Por ejemplo, cualquier defensor suplente en el equipo de Mancini, por pocos minutos que juegue, le vendría bien al Wigan para achicar agua en la zaga ante las bajas de Stam, Figueroa, Ramis, Piscu, Beausejour y la duda de Alcaraz. Por tanto, les queda disfrutar de la experiencia y competir dignamente. Porque una goleada posiblemente dejaría más tocado a este equipo, aunque hasta ahora ha sabido separar la FA Cup de la Premier League. De hecho, ha ido compitiendo en ambas competiciones bastante bien, más allá de las lesiones que han afectado al equipo. Y la Copa ha permitido que McManaman y Joel Robles estén siendo dos de los futbolistas más importantes en el tramo final de temporada. Tanto en liga como en la FA Cup. ¿Por qué escoger sólo una cuando puedes intentar luchar por ambas?

"Nada supera la mística de Wembley"

“Nada tiene la mística de la FA Cup”

Aunque tras la final de Wembley volverá la liga, y con la Premier llegará un partido decisivo en el Emirates que puede marcar el futuro de la entidad. Porque si desciende quizás no regrese a la Premier League en muchísimo tiempo. Sólo hace falta ver lo que ha pasado con el Wolverhampton, que ha encadenado dos descensos en doce meses. Pero el Wigan debe alejar estos pensamientos de su mente. Una final es única y le será todavía más difícil volver a tener una ocasión como ésta. Nadie espera que derroten al City. Ni que se salven tras el partido del pasado martes.

Pero ellos sí que creen que es posible, que al fin y al cabo es lo más importante.
They believe.

Roberto Martínez escribe el final

A los libros no hay que juzgarlos nunca por la tapa, hasta ahí todos estamos de acuerdo, personalmente quiero ir un paso más allá, un buen libro no tiene porque acabar felizmente. Más de una vez he pasado gratos momentos leyendo historias increíbles en las que el final no deja con un buen sabor de boca. Algo así le pasa a Roberto Martínez con el Wigan, una obra inacabada, aunque por poco tiempo. El escenario que pondrá el broche de oro es inmejorable, Wembley, el templo con el que todo aficionado al fútbol británico tiene una relación especial.

Los gritos de ¡Judas, Judas! Fueron la despedida más afectiva que le dedicó buena parte de la afición del Libery Stadium a Roberto Martínez cuando decidió dejar el ambicioso Swansea por un Wigan  que a duras penas soñaba con la permanencia en Premier League. Algo ha sido constante en la etapa del técnico catalán en el DW Stadium, sacar un rendimiento a sus plantillas muy superior a lo exigible. Con una forma de entender el fútbol fundamentada en la posesión y unas variantes ofensivas muy superiores a lo ofrecido en la zaga, el Wigan de ‘Bob’ es el gran culpable de que proyectos como Bolton, West Ham o Birmingham hayan tenido que empezar desde abajo pese a contar con mayores presupuestos y jugadores bastante más capaces.

El respaldo del dueño (izq.) fue el mayor colchón para 'Bob'

El respaldo del dueño (izq.) fue el mayor colchón para ‘Bob’

Temporada a temporada, la construcción de Roberto Martínez tenía que sufrir terremotos en las últimas jornadas que debilitaban la estructuran pero que permitían  mantenerse en pie. Esa capacidad de sufrimiento ha conseguido que las limitaciones de los latics pudieran dar un carácter competitivo y de brega constante frente a otros conjuntos menos acostumbrados al fango de la zona baja de la clasificación. A base de ir ladrillo a ladrillo, Roberto Martínez ha conseguido que el Wigan comience a tener mayor masa social y que su influencia mediática en las islas fuese a más a base de esfuerzo, sacrificio y heroicidades.

El transcurso de la obra ha sido muy bueno, pero este año llegaba con algo más de intriga. De alguna forma Roberto sabía que su historia no podía acabar así, el destino le debía deparar algún capítulo de gloria. Para ello la inversión fue más ambiciosa (favorecida por la venta de Moses) que nunca (Ramis y Koné) y el crecimiento de muchos de sus nombres más importantes (McManaman, Maloney, …)  hacían soñar con un año tranquilo que diera poso a un proyecto estable en la Premier League. Las lesiones y el bajo nivel en los primeros compases de la temporada dilapidaron el sueño de la tranquilidad pero una ocasión mucho más excepcional surgió en el horizonte.

Un bloque, con sus carencias, pero un bloque

Un bloque, con sus carencias, pero un bloque

Wembley. Paola me dio una definición sobresaliente sobre lo que representa la final de FA Cup para el Wigan, “la apoteosis del club”. Es una historia distinta, los problemas del día a día quedan en nada cuando puedes hacerte grande por unas horas, por ello no hay que menospreciar a un Roberto Martínez que gestiona los estados de ánimo de sus plantillas como nadie, haciendo que el cartel de técnico más prometedor de la Premier League sea justo. El Wigan tiene en el banquillo a su alma mater pero sobre el campo existen argumentos para creer, especialmente arriba. La terna ofensiva formada por el creativo Maloney, el laborioso McManaman y el pluriempleado Koné se empeña en dar la razón a Roberto Martínez, el máximo valedor de ellos. Una fluidez en la medular impropia de la zona que ocupa y un ataque atractivo y con capacidad de adaptarse a varios registros hace creer en sí mismo por encima de una defensa que en demasiadas ocasiones se convierte en el principal valedor de sus enemigos. Una competitividad impropia de un equipo con limitaciones tan serias donde el papel de Roberto Martínez cobra mucho protagonismo.

La esencia del fútbol inglés se resume en Wembley

La esencia del fútbol inglés se resume en Wembley

El viaje, a través de numerosos capítulos plagados de llantos y explosiones de alegría, ha sido estimulante, entretenido e inolvidable. El final será probablemente amargo en este 2013 pero el libro que ha escrito Roberto Martínez ya forma parte de la historia reciente del fútbol inglés, en el que cada vez la rapidez para abrir la billetera está por delante de la capacidad analítica y que ha servido a Roberto Martínez para despuntar gracias a quebrar ese paradigma.

Pase lo que pase en Wembley y prácticamente lo mismo en Premier, Roberto Martínez ha escrito una historia de superación y de autoconvicción de un bloque que ha acabado desarrollando un fútbol por encima de su potencial. Previsiblemente esperan días de decepción en el club presidido por Dave Whelan pero lo previsible nunca se llevó bien con el Wigan.

Paco López

Roberto Mancini, ser o no ser

Liam y Noel manchester cityNoel y Liam Gallagher son la dupla de hermanos más famosos y talentosos que han dado las islas británicas. Su impacto en el género musical sigue presente a día de hoy y difícilmente alguien supere a la hoy inexistente banda Oasis si quitamos de la ecuación al famoso cuarteto de Liverpool. Pese a su separación profesional y sentimental, marcaron una época y sus canciones siguen siendo un auténtico éxito pero hay algo que jamás podrán repudiarse entre ellos: su amor a unos mismos colores.

Los hermanos Gallagher supieron aparcar sus diferencias aunque fueran tan opuestas como la noche y el día, optimizaron su talento para convertirse en una de las bandas más importantes del género britpop. En esa misma situación se encuentra el Manchester City que cuenta con una de las plantillas más lujosas del panorama futbolístico creada a golpe de talonario por la llegada de los inversores árabes al club citizen, que en cada caluroso verano ven como su club ocupa páginas y páginas en los medios ingleses durante el run-run que es el mercado de fichajes.

 Roberto Mancini quiere pasar a la historia y ser recordado como el entrenador que supo darle un carácter ganador a una entidad que no ha estado acostumbrada a celebrar grandes títulos, su misión no es únicamente llenar las vitrinas del Etihad Stadium es dejar un legado e instalar en la élite a un club inexperto en grandes lides por lo tanto el reto para el técnico italiano es entrañable. No solo tiene que ganar, también tiene que convencer a todo el cosmos futbolístico y dejar huella en la historia skyblue.

Roberto Mancini, entre el amor y el odio

Roberto Mancini, entre el amor y el odio

Il Bello quiere ser libre para hacer cualquier cosa que se proponga, como describiría Oasis en su canción Whatever, tiene confianza en si mismo y una plantilla amplísima que le permite adoptar distintas variantes tácticas pero cuando Roberto propone cosas nuevas se da cuenta que no es tan libre y la presión, tanto interna como externa, le causa estragos. Por ejemplo tras ganar la Premier League en una última jornada no apta para aficionados con problemas cardíacos, propuso jugar con 3 defensas para lo próxima temporada. Quería darle al City su propio sello con un esquema que no es usual de ver en Inglaterra, el resultado fueron unas fuertes críticas hacia su figura por parte de sus propios futbolistas. Él lo intenta pero se da cuenta que no cuenta con tanta libertad y con falta de apoyos en un vestuario complejo donde la lucha de egos es una constante día tras día. No consigue poner tierra de por medio entre su propio pensamiento y el de su elenco de estrellas, Roberto en realidad vive encadenado al deseo de sus futbolistas.

La Champions es el mayor quebradero de cabeza del City

La Champions es el mayor quebradero de cabeza del City

Con su gran propuesta innovadora el City arranca la temporada con dos objetivos claros: volver a ser campeones en Inglaterra y comenzar a asustar a los rivales europeos para demostrar que el costoso proyecto deportivo está asentándose de manera definitiva. La tercera temporada del técnico italiano no ha podido ser más desalentadora. Sir Alex Ferguson demostró ser el king de la Premier League y validó su título a varias semanas antes del fin del campeonato con un grueso de diferencia exagerado si comparamos ambas plantillas. Meses atrás, Mancini vio como se volvían a estrellar en la liguilla de la Champions League empeorando su actuación de la temporada pasada y no alcanzando un tercer puesto que les diera acceso a la Europa League con humillaciones que dejan una energía negativa en sus futbolistas.

Una temporada que debería haber servido para reafirmarse como el hombre adecuado para saber gestionar el gran potencial que tenía la plantilla, ha servido para desacreditarle como técnico. Un equipo incapaz de ser irregular, que si el torneo regular se tratará de enfrentamientos entre los más accérrimos rivales sacaríamos cosas positivas de su plantilla. Compiten bien pero solo cuando existe un gran reto en el horizonte, la regularidad no ha sido el fuerte del Manchester City que ha visto como las opciones de revalidar títulos se iban alejando con el paso de las jornadas y alejados de la posibilidad de salvar su estrepitosa campaña en el torneo liguero por su prematura eliminación durante la fase de grupos.

Es un paso atrás para un hombre que nunca ha contado con el apoyo de uno de los hinchas más especiales que tiene el Manchester City. Cada día está más lejos de ser recordado como aquel hombre que inyectó en la sangre la proteína competitiva necesaria para el City, acorralado por los medios de prensa ingleses y encadenado a un vestuario convulso. Concretamente ha regresado a su primera temporada como entrenador del cuadro skyblue donde una victoria en la FA Cup en la final ante el Stoke City sirvió para ganarse un voto de confianza por parte de la junta directiva. La recesión del cuadro inglés bajo sus órdenes esta temporada es bastante palpable. El corazón del Etihad Stadium seguramente no será su hogar nunca, pese a los títulos conseguido la alta exigencia entorno al proyecto y sus correspondientes fracasos le complican su permanencia en el banquillo

Con Roberto Mancini seconsiguió el mayor hito de la historia del club

Con Roberto Mancini se consiguió el mayor hito de la historia del club

La final de Wembley contra el Wigan de Bob Martínez adquiere una relevancia mayor de la prevista. Mancini se juega el ser o no ser como comandante de un proyecto que ahora mismo se encuentra en la mayor de las incertidumbres. Una derrota le alejaría definitivamente de seguir al mando del Manchester City que firmaría su peor temporada desde la llegada de Il Bello, levantar la FA Cup supondría una toma de oxígeno necesaria frente a los incesantes rumores que llegan cada vez con más ruido sobre su sucesor sería lo más parecido a ver un recoveco de esperanza en una temporada llena de desilusiones para Roberto Mancini.

Aquí es donde radica la diferencia entre Oasis y el club de sus amores. Los hermanos Gallagher consiguieron apartar sus caracteres opuestos durante cierta estancia de tiempo, Mancini no ha conseguido ganarse la confianza de sus pupilos y sin fe en una idea es complejo cumplir los pactos propuestos. Por lo tanto su continuidad está en serias dudas. No haber cumplido ninguno de los objetivos necesarios y no lograr cimentar un estilo de juego definido que le otorgue una identidad a un equipo que a principios de Siglo XXI peleaba por no descender y en sus temporadas más gloriosas por alcanzar un puesto en tierra de nadie es una gran losa que Mancini está cargando.Times flies y cada vez la misión por la que fue contratado se vuelve más utópica. Wembley podría ser la continuación de una historia llena de altibajos o cavar definitivamente su tumba. Nobody knows the way it’s gonna be.

Paola Cid