Roberto Mancini, ser o no ser

Liam y Noel manchester cityNoel y Liam Gallagher son la dupla de hermanos más famosos y talentosos que han dado las islas británicas. Su impacto en el género musical sigue presente a día de hoy y difícilmente alguien supere a la hoy inexistente banda Oasis si quitamos de la ecuación al famoso cuarteto de Liverpool. Pese a su separación profesional y sentimental, marcaron una época y sus canciones siguen siendo un auténtico éxito pero hay algo que jamás podrán repudiarse entre ellos: su amor a unos mismos colores.

Los hermanos Gallagher supieron aparcar sus diferencias aunque fueran tan opuestas como la noche y el día, optimizaron su talento para convertirse en una de las bandas más importantes del género britpop. En esa misma situación se encuentra el Manchester City que cuenta con una de las plantillas más lujosas del panorama futbolístico creada a golpe de talonario por la llegada de los inversores árabes al club citizen, que en cada caluroso verano ven como su club ocupa páginas y páginas en los medios ingleses durante el run-run que es el mercado de fichajes.

 Roberto Mancini quiere pasar a la historia y ser recordado como el entrenador que supo darle un carácter ganador a una entidad que no ha estado acostumbrada a celebrar grandes títulos, su misión no es únicamente llenar las vitrinas del Etihad Stadium es dejar un legado e instalar en la élite a un club inexperto en grandes lides por lo tanto el reto para el técnico italiano es entrañable. No solo tiene que ganar, también tiene que convencer a todo el cosmos futbolístico y dejar huella en la historia skyblue.

Roberto Mancini, entre el amor y el odio

Roberto Mancini, entre el amor y el odio

Il Bello quiere ser libre para hacer cualquier cosa que se proponga, como describiría Oasis en su canción Whatever, tiene confianza en si mismo y una plantilla amplísima que le permite adoptar distintas variantes tácticas pero cuando Roberto propone cosas nuevas se da cuenta que no es tan libre y la presión, tanto interna como externa, le causa estragos. Por ejemplo tras ganar la Premier League en una última jornada no apta para aficionados con problemas cardíacos, propuso jugar con 3 defensas para lo próxima temporada. Quería darle al City su propio sello con un esquema que no es usual de ver en Inglaterra, el resultado fueron unas fuertes críticas hacia su figura por parte de sus propios futbolistas. Él lo intenta pero se da cuenta que no cuenta con tanta libertad y con falta de apoyos en un vestuario complejo donde la lucha de egos es una constante día tras día. No consigue poner tierra de por medio entre su propio pensamiento y el de su elenco de estrellas, Roberto en realidad vive encadenado al deseo de sus futbolistas.

La Champions es el mayor quebradero de cabeza del City

La Champions es el mayor quebradero de cabeza del City

Con su gran propuesta innovadora el City arranca la temporada con dos objetivos claros: volver a ser campeones en Inglaterra y comenzar a asustar a los rivales europeos para demostrar que el costoso proyecto deportivo está asentándose de manera definitiva. La tercera temporada del técnico italiano no ha podido ser más desalentadora. Sir Alex Ferguson demostró ser el king de la Premier League y validó su título a varias semanas antes del fin del campeonato con un grueso de diferencia exagerado si comparamos ambas plantillas. Meses atrás, Mancini vio como se volvían a estrellar en la liguilla de la Champions League empeorando su actuación de la temporada pasada y no alcanzando un tercer puesto que les diera acceso a la Europa League con humillaciones que dejan una energía negativa en sus futbolistas.

Una temporada que debería haber servido para reafirmarse como el hombre adecuado para saber gestionar el gran potencial que tenía la plantilla, ha servido para desacreditarle como técnico. Un equipo incapaz de ser irregular, que si el torneo regular se tratará de enfrentamientos entre los más accérrimos rivales sacaríamos cosas positivas de su plantilla. Compiten bien pero solo cuando existe un gran reto en el horizonte, la regularidad no ha sido el fuerte del Manchester City que ha visto como las opciones de revalidar títulos se iban alejando con el paso de las jornadas y alejados de la posibilidad de salvar su estrepitosa campaña en el torneo liguero por su prematura eliminación durante la fase de grupos.

Es un paso atrás para un hombre que nunca ha contado con el apoyo de uno de los hinchas más especiales que tiene el Manchester City. Cada día está más lejos de ser recordado como aquel hombre que inyectó en la sangre la proteína competitiva necesaria para el City, acorralado por los medios de prensa ingleses y encadenado a un vestuario convulso. Concretamente ha regresado a su primera temporada como entrenador del cuadro skyblue donde una victoria en la FA Cup en la final ante el Stoke City sirvió para ganarse un voto de confianza por parte de la junta directiva. La recesión del cuadro inglés bajo sus órdenes esta temporada es bastante palpable. El corazón del Etihad Stadium seguramente no será su hogar nunca, pese a los títulos conseguido la alta exigencia entorno al proyecto y sus correspondientes fracasos le complican su permanencia en el banquillo

Con Roberto Mancini seconsiguió el mayor hito de la historia del club

Con Roberto Mancini se consiguió el mayor hito de la historia del club

La final de Wembley contra el Wigan de Bob Martínez adquiere una relevancia mayor de la prevista. Mancini se juega el ser o no ser como comandante de un proyecto que ahora mismo se encuentra en la mayor de las incertidumbres. Una derrota le alejaría definitivamente de seguir al mando del Manchester City que firmaría su peor temporada desde la llegada de Il Bello, levantar la FA Cup supondría una toma de oxígeno necesaria frente a los incesantes rumores que llegan cada vez con más ruido sobre su sucesor sería lo más parecido a ver un recoveco de esperanza en una temporada llena de desilusiones para Roberto Mancini.

Aquí es donde radica la diferencia entre Oasis y el club de sus amores. Los hermanos Gallagher consiguieron apartar sus caracteres opuestos durante cierta estancia de tiempo, Mancini no ha conseguido ganarse la confianza de sus pupilos y sin fe en una idea es complejo cumplir los pactos propuestos. Por lo tanto su continuidad está en serias dudas. No haber cumplido ninguno de los objetivos necesarios y no lograr cimentar un estilo de juego definido que le otorgue una identidad a un equipo que a principios de Siglo XXI peleaba por no descender y en sus temporadas más gloriosas por alcanzar un puesto en tierra de nadie es una gran losa que Mancini está cargando.Times flies y cada vez la misión por la que fue contratado se vuelve más utópica. Wembley podría ser la continuación de una historia llena de altibajos o cavar definitivamente su tumba. Nobody knows the way it’s gonna be.

Paola Cid

Anuncios

2 pensamientos en “Roberto Mancini, ser o no ser

  1. Pingback: Una final nunca llega en mal momento | De Wembley a Old Trafford

  2. Pingback: Probabilidades pocas, ilusión máxima | De Wembley a Old Trafford

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s