Verano idílico en el Emirates

Por Paola Cid.

Se cierra otra temporada más sobre el Emirates con los objetivos cumplidos. Otra vez Arsène lo ha logrado en una de las temporadas más inverosímiles que se recuerdan en los últimos tiempos ante un Tottenham que mediante el liderazgo de Gareth Bale lo dio todo hasta el último segundo y frente a las inversiones millonarias de Chelsea, United y City. Los oponentes en general han mejorado y la Premier League se apretó hasta la última jornada para saber quien sería su último representante en la Champions League.  Por lo tanto, el sabor de la victoria es el doble de satisfactorio para todos los aficionados gunners. En una temporada controvertida, donde se dudó hasta del propio estilo que el técnico alsaciano otorgó al Arsenal para convertirlo en uno de los equipos con mayores adeptos alrededor del mundo.

Wenger vuelve a demostrar que sigue siendo el mejor tutor posible para un Arsenal que el principio del curso se le hizo largo e incluso eterno. El fichaje de Robin Van Persie por el United destilaba pesimismo y cuando Song decidió hacer las maletas hacia la ciudad Condal, se sabía que tocaba diseñar desde cero. Era un déjà vu en toda regla, se convertía en costumbre que el verano fuera el periodo del año más odioso para el Arsenal prácticamente obligaba a vender a las mejores piezas para cuadrar presupuestos y que la situación económica del club siguiera siendo estable. Así arrancaba el curso para un equipo que partía de cero y buscaba referencias a las que aferrarse en momentos complicados.

Por 16ª vez consecutiva el Arsenal estará disputando la máxima competición europea de clubes.

Por 16ª vez consecutiva el Arsenal estará disputando la máxima competición europea de clubes.

Uno de los puntos positivos que se extrae de la temporada 2012-2013 para el cuadro gunner es la buena lectura de los 3 fichajes estivales. Cazorla, Podolski y Giroud han aportado lo que se preveía de ellos. El caso de Santi ha sido el más notorio, comportándose como lo más parecido a un líder y dando un paso adelante en jerarquía siendo su primera temporada. Su disparo desde fuera de la frontal se ha convertido en un recurso necesario para poder abrir a las defensas rivales y su capacidad de asociación casa fuertemente con el estilo wengeriano del Arsenal. Podolski aportaba esa cuota de gol necesaria en un equipo que quedaba huérfano de ello tras la salida de su máximo goleador y Giroud en una temporada donde ha dejado tanto sombras como luces, ha cumplido con su cometido. En mucho tiempo ha sido el primer mercado de fichajes que no se ha saldado con rendimientos negativos como los de André Santos, Park Chu-Young o similares. El acierto ha estado del lado del Arsenal en sus contrataciones esta temporada, en uno de los puntos donde más se ha criticado al técnico francés en los últimos tiempos.

Sin cambios estructurales en el dibujo táctico, se siguió apostando por un 4-2-3-1 de anteriores temporadas donde la posición del ’9′ era la que más dudas dejaba y que se convirtió en el principal quebradero de cabeza de Wenger en los 2 primeros meses del curso doméstico. Probó con Podolski de referencia, algo que se ha visto en las últimas jornadas por la sanción de Olivier Giroud, que fue un fracaso. El alemán nunca estuvo realmente cómodo en esas condiciones y dejó entrever, que lo suyo es partir de la izquierda. Con Gervinho de falso ’9′ que ganabas apoyos y movilidad por todo el eje pero que en el momento de la definición sabías de antemano que te iba a fallar. Cuando apostó por Giroud de manera fija el equipo afianzó una base de cimientos que serían necesarios para el futuro. Los primeros meses del Arsenal 12-13 fueron una frase de pruebas que ayudarían al equipo más adelante en el futuro.

El equipo se desinfló pronto, las eternas lesiones de Diaby y las derrotas frente a equipos élite de la Premier League. Devolvían a la realidad a una afición que creía que esta temporada se podría pelear por ganar la máxima competición de fútbol inglés, las idas y venidas de la enfermería de Diaby lastraron a un equipo falto de músculo y con capacidad de robo. Obligando a conceder muchos metros frente a rivales que donde desataban su máximo potencial era en campo rival, se volvía a destilar pesimismo por las cercanías del Emirates hasta que apareció la joya de la corona: Jack Wilshere.

WilshereEl ’10′ inglés firmo auténticos partidos de showtime recién salido de una lesión grave, que invitaba a pensar en un futuro mejor con él como líder de un proyecto en horas bajas. La recuperación de Jack, es una grandísima noticia para el fútbol inglés y aunque este verano volverá a pasar por la mesa de operaciones y estará disponible para principios del siguiente curso. Wilshere es el único futbolista de la plantilla que con su mera aparición puede inyectar optimismo y carácter competitivo, a un club que veía como las eliminaciones frente al modesto Bradford y unos meses más adelante frente al Blackburn Rovers obligaban a tener que limpiar el polvo de las vitrinas en dos competiciones donde perfectamente se podría haber obtenido el ansiado título. Tras saber el emparejamiento frente al conjunto bávaro en Champions League, solo quedaba la Premier League y alcanzar la cuarta plaza para repetir participación en el torneo más importante de clubes europeos.

El punto de inflexión y que permitió cambiar todo fue precisamente la victoria en el Allianz Arena frente al Bayern de Jupp Heycknes. Fue una inyección de moral para un grupo desalentado por las eliminaciones ante equipos menores y que veía como se repetía una temporada en blanco, sin posibilidades de levantar un título a final de temporada. Desde ahí, se convirtió en una constante ver a Vermaelen como suplente y se inició un proceso de recuperación trepidante que dio como resultado una racha digna de un equipo campeón, dónde solo perdió ante el Tottenham en White Hart Lane con un balance de 9 victorias y sólo 2 empates.

Comenzaron a sumar futbolistas como Laurent Koscielny, que ha reparado su mala temporada con un sprint final épico. Un central aguerrido y con una capacidad de anticipación que pocos defensas pueden presumir en el campeonato británico, ligado a sus extraordinarias dotes para sacar el balón jugado lo convirtieron en un fijo junto con Per Mertesacker que ha sido de lejos el central más constante del Arsenal a lo largo de la temporada. Una dupla con potencial aéreo y que ha permito que la mayoría de córners generados por el cuadro dirigido por Arsène Wenger hayan terminado en una clara ocasión de gol. Juntos han permitido otorgar al eje defensivo del Arsenal de una constancia y seguridad que ha pasado desapercibida en grandes tramos de la temporada.

La aparición de un irradiante Aaron Ramsey ha sido clave también. Junto con Mikel Arteta  ha formado un doble pivote excelso a la hora de jugar con el balón y lograr que el Arsenal se plantara sobre los dominios del rival pese a ser una base de la jugada algo frágil a la hora de recuperar balones. Quedaría también mencionar la leve mejoría que ha dado Ramsey a la hora de afrontar sin balón algunas jugadas, antes desistía en el intento y en las últimas jornadas no daba ninguna acción perdida hasta el final. Esa mejoría a la hora de ayudar en fase defensiva lo ha convertido en un fijo en los últimos esquemas, en ganarse por sus propios méritos un lugar en la titularidad.

Sumándose a la buena temporada de Gibbs, que sigue demostrando que en términos ofensivos es el lateral que mejor interpreta lo que le pide Wenger, Santi Cazorla, Mertesacker, Theo Walcott y Mikel Arteta han permitido que el Arsenal tuviera un bloque fijo por el que cumplir los objetivos pactados. No hay un solo jugador que haya sobresalido por encima de la media, todos han tenido sus baches pero en la recta final que era cuándo había que poner los codos sobre las mesas para evitar el fracaso lo hicieron. Es uno de los méritos de Arsène esta temporada y que es una buena noticia, no habrá una gran salida este verano y se podrá edificar a largo a plazo con un bloque de futbolistas que ya llevan más de un año haciéndolo.

Además se recoge la cosecha de varios años de recesión. Firmado el gran acuerdo económico con Puma para la próxima temporada, en muchos años este verano va a ser donde Wenger va poder realmente invertir en varios futbolistas suculentos sin perder a piezas básicas de su engranaje. Sea como sea, se auguran tiempos de playa y estar tirado en la hamaca dentro del Arsenal; tiempos de bonanza donde se va a mejorar la plantilla sin perder a activos esenciales dentro del grupo y, quizás, siendo la última temporada de Arsène como técnico gunner venga con caprichos para darle una despedida acorde a su figura. Jovetic, Gonalons o Adler son nombres que suenan optimismo. Puede ser un verano tranquilo a la hora de dar salidas y cargar las pilas la próxima temporada con fichajes ilusionantes.